El Gobierno va por una revolución que suena a ciencia ficción pero que ya tiene borrador de ley. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, adelantó que enviará al Congreso un proyecto para crear empresas gestionadas íntegramente por inteligencia artificial, un capítulo disruptivo dentro de la reforma de la ley de sociedades comerciales que promete cambiar para siempre las reglas de juego del mercado argentino.
La definición la lanzó durante su exposición en ExpoEFI, donde anticipó un nuevo paquete de medidas desregulatorias que abarca desde el mercado de capitales hasta la industria de seguros. Pero lo que se robó todas las miradas fue la idea de que, en una década, gran parte del Producto Bruto Interno argentino sea generado por agentes de inteligencia artificial que tributen en el país.
El ministro explicó que el objetivo es anticiparse a un escenario que ya está en marcha y que la Argentina no puede darse el lujo de mirar desde afuera.
«Si logramos dar en la tecla, podríamos gravar a una tasa atractiva»
Sturzenegger fue explícito sobre el potencial económico de la iniciativa. «En diez años, el PBI va a estar conformado por agentes de IA. Si creamos el régimen jurídico para que estos agentes se incorporen en la Argentina, podríamos ser 50 millones de argentinos y 50 millones de agentes de IA produciendo para todo el mundo, pero que pagan impuestos acá» , explicó el ministro, que imaginó un país duplicando su capacidad productiva sin mover un solo brazo humano.
Y añadió una definición que mezcla pragmatismo y ambición: «Si logramos dar en la tecla, podríamos gravar a una tasa atractiva. Es algo simpático, pero tal vez muy transformador en lo que estamos trabajando. Hay que mirar para adelante, mirar lejos, para aprovechar las oportunidades de hoy» . Para Sturzenegger, la IA no es una amenaza, sino una oportunidad fiscal que el Estado argentino debería abrazar antes que regular con el pie en el freno.
El paquete completo: Ley Hojarasca, propiedad privada y una reforma del Estado
La iniciativa de las empresas gestionadas por IA no viaja sola. Sturzenegger adelantó que el Gobierno enviará al Congreso un combo de leyes que incluye la Ley Hojarasca, pensada para eliminar entre 70 y 80 leyes obsoletas y avanzar en lo que el ministro definió como «el camino necesario para la depuración legislativa».
Además, se enviará un proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, que incluirá una derogación parcial de la Ley de Tierras y que, según los cálculos oficiales, permitiría la llegada de aproximadamente US$15.000 millones de inversión extranjera directa .
El plan también contempla cambios en la Ley de Defensa de la Competencia. «En la Argentina, lo más peligroso para la competencia es el Estado», sentenció el ministro, en línea con el discurso que el oficialismo viene sosteniendo desde el arranque de la gestión. Por último, mencionó una ley de reforma del Estado que tomará decretos delegados que no prosperaron el año pasado y redefiniciones sobre la competencia estatal.
Robots en los pasillos, leyes en el Congreso y un futuro que llegó antes de lo esperado
Mientras Sturzenegger desgranaba sus anuncios, robots circulaban por los pasillos de ExpoEFI como una postal viva de lo que el ministro pretende legislar. La imagen fue tan simbólica como contundente: la inteligencia artificial ya está entre nosotros y el Gobierno quiere darle un marco jurídico antes de que otros países le saquen ventaja.
El desafío es enorme y las preguntas se multiplican. ¿Puede una empresa operar sin intervención humana? ¿Quién responde legalmente si algo sale mal? ¿Cómo se fiscaliza a una compañía que no tiene empleados? Sturzenegger, por ahora, no dio respuestas a esos interrogantes, pero dejó claro que la Argentina va a jugar fuerte en la carrera global por quedarse con los impuestos de las empresas del futuro.
