En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) lanzó una fuerte advertencia sobre el clima que atraviesa el periodismo en el país.
La entidad denunció un incremento de ataques, presiones y discursos hostiles que, según sostienen, deterioran el debate público y ponen en riesgo la calidad democrática.
Crece la preocupación por agresiones al periodismo
A través de un documento institucional, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas remarcó que el respeto a la labor periodística no es un reclamo sectorial, sino una condición indispensable para el funcionamiento de la democracia.
“El ejercicio del periodismo libre, sin trabas ni presiones, constituye uno de los pilares del sistema republicano de gobierno”, expresaron desde la entidad, al tiempo que insistieron en que garantizar estas condiciones es clave para la transparencia y el control ciudadano.
Debate público en deterioro y clima de hostilidad
El informe advierte sobre un escenario cada vez más complejo. Desde ADEPA señalaron que la descalificación, las agresiones verbales y distintas formas de hostigamiento contra periodistas y medios no solo afectan a quienes ejercen la profesión, sino que también empobrecen el debate público.
Según indicaron, este tipo de situaciones se repiten con frecuencia y generan un clima de tensión que impacta directamente en la calidad de la discusión democrática.
El rol clave de quienes ejercen el poder
Uno de los puntos más contundentes del documento apunta a la responsabilidad de los actores institucionales. La entidad subrayó que quienes ocupan cargos públicos deben promover activamente el respeto por la diversidad de opiniones.
“Los representantes de los poderes públicos y las más altas autoridades de la Nación deben ser los primeros en cuidar el tono y las formas”, enfatizaron, en un mensaje directo hacia la dirigencia política.
Libertad de expresión: un derecho de toda la sociedad
En el cierre, ADEPA dejó en claro que la libertad de expresión y el acceso a la información no son privilegios de un sector específico, sino derechos fundamentales de toda la ciudadanía.
En ese sentido, remarcaron que su vigencia depende de un entorno en el que el periodismo pueda desarrollarse con independencia, sin presiones ni restricciones indebidas.
