La Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) lanzó una dura advertencia sobre la sostenibilidad del sistema de provisión de medicamentos en todo el país
Según denunciaron las autoridades del sector, la falta de pago por parte de la obra social de los jubilados ha generado un cuello de botella financiero que pone en riesgo el acceso a los remedios, transformando un problema económico en una inminente emergencia sanitaria.
Una cadena de pagos rota que afecta a 10 mil farmacias
La presidenta de la COFA, Alejandra Gómez, describió el panorama actual como «crítico y muy delicado», revelando que existen prestaciones correspondientes al mes de enero que aún no han sido liquidadas por el PAMI. Esta demora impide que los establecimientos puedan reponer el stock en las droguerías, ya que los ingresos pendientes son vitales para afrontar alquileres, sueldos y cargas sociales.
“La cadena se rompe y el riesgo es real”, alertó Gómez, subrayando que más de 10 mil farmacias están en una situación límite. En muchas localidades, las cuentas corrientes con los proveedores ya han sido cortadas, lo que imposibilita la recompra de insumos básicos y fármacos de alta demanda para los adultos mayores.
La urgencia de una respuesta estatal inmediata
Desde el sector exigen que la problemática sea tratada como una prioridad en la agenda pública antes de que el desabastecimiento sea total. Los farmacéuticos sostienen que han hecho esfuerzos extremos para garantizar la atención, pero que la falta de un cronograma de pagos claro por parte del organismo previsional hace que la situación sea insostenible.
El reclamo no es nuevo: ya a comienzos de año se habían iniciado gestiones para alertar sobre la complejidad del escenario, pero la ausencia de soluciones concretas ha llevado al sistema al borde del colapso. «La situación no da para más, el paciente es el principal afectado», concluyeron desde la entidad gremial, instando a las autoridades a resolver los atrasos de manera urgente.




