Caso Adorni: La inmobiliaria asegura que la operación fue con jubiladas y que «se enteró por TV» del funcionario.
La situación judicial y pública del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo de tensión tras las declaraciones de la martillera Natalia Rucci. La titular de la inmobiliaria que intermedió en la venta original del departamento ubicado en la calle Miró al 500, afirmó desconocer por completo el vínculo del funcionario con la propiedad hasta que el caso estalló en los medios.
Una operación «entre particulares» y sin rastros de Adorni
Según el testimonio de Rucci, el inmueble —que pertenecía al ex futbolista Hugo Morales— fue adquirido inicialmente por dos jubiladas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo. La martillera detalló que el trámite fue gestionado por un joven llamado Martín Feijoo (hijo de Viegas), quien realizó la seña y la reserva, pero que al momento de la escritura se decidió poner la propiedad a nombre de las dos mujeres.
“Me enteré por la televisión”, sentenció Rucci al ser consultada sobre la participación de Adorni. La martillera fue tajante al señalar que nunca vio al funcionario en su oficina ni recibió mención alguna de su parte durante las negociaciones. “Vino un muchacho que dijo que iba a comprar el inmueble… lo pusieron a nombre de las mamás, entregaron la plata a Morales adelante de la escribana y se firmó”, explicó sobre lo que calificó como una «operación normal».
La polémica por el valor de mercado
Uno de los puntos más cuestionados de la transacción es la fuerte baja en el precio de venta. El inmueble, que originalmente se había tasado en 340.000 dólares y luego se publicó por 295.000, terminó vendiéndose por 200.000 dólares.
Ante las sospechas de un precio sospechosamente bajo, Rucci defendió el accionar de su inmobiliaria:
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Intermediación: Aseguró que los propietarios son quienes deciden aceptar o no las ofertas según su urgencia financiera.
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Valores de mercado: Negó que vendan «departamentos baratos» y subrayó que el precio final dependió de la negociación entre las partes y el contexto económico.
Deslinde de responsabilidades
Rucci, quien fue citada a declarar como testigo en la causa, aclaró que su inmobiliaria solo participó en la primera venta (de Morales a las jubiladas) y que no tiene relación alguna con la operación posterior en la que Adorni habría adquirido la propiedad de manos de estas mujeres.
“Si la otra gente que compró lo vendió, si son amigos de Adorni o no, la verdad no tengo ni idea”, concluyó la martillera, buscando despegar su firma de la controversia que hoy rodea al ministro coordinador del gobierno de La Libertad Avanza.




