Trump advirtió a Irán que no cobre aranceles en el estrecho de Ormuz.
La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo pico tras las declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien lanzó una dura advertencia al régimen iraní sobre la libre navegación. El mandatario estadounidense fue tajante al señalar que Teherán no debe cobrar aranceles ni demorar la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más críticas del mundo. Según Trump, el petróleo comenzará a fluir próximamente, “con o sin la ayuda de Irán”.
Optimismo diplomático y misiones de paz en Pakistán
A pesar de la retórica confrontativa respecto al flujo energético, Trump afirmó sentirse “muy optimista” sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz definitivo. Para ello, una delegación diplomática encabezada por el vicepresidente, JD Vance, se prepara para viajar a Pakistán, donde se llevarán a cabo conversaciones de alto nivel este fin de semana con el objetivo de poner fin a las hostilidades.
En este marco de negociaciones, el expresidente confirmó que solicitó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, adoptar una postura “más discreta” en el Líbano. El objetivo de este pedido es no entorpecer el éxito de los diálogos previstos en Islamabad entre las delegaciones de Washington y Teherán.
El frente en Líbano: ataques y versiones cruzadas
Por su parte, Benjamin Netanyahu informó que ha instruido a su gabinete para iniciar negociaciones directas con el Líbano para desarmar a Hezbollah. Sin embargo, el líder israelí fue enfático al aclarar que “no existe ningún alto el fuego” actualmente y que las fuerzas de defensa “seguirán atacando a Hezbollah con fuerza”.
Tras estas palabras, Israel lanzó una nueva serie de bombardeos contra sitios de lanzamiento en territorio libanés, previo aviso de evacuación en los suburbios del sur de Beirut. Como respuesta, la organización Hezbollah informó el lanzamiento de una andanada de cohetes hacia asentamientos en el norte de Israel, manteniendo el conflicto en un punto de ebullición.
La postura de Irán y el rol de los mediadores
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, denunció que las acciones militares israelíes violan los acuerdos previos y vacían de contenido cualquier intento de diálogo. “Los bombardeos hacen que las negociaciones carezcan de sentido”, manifestó, asegurando que su país no abandonará al pueblo libanés.
En sintonía, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, condenó la “agresión continua” contra el Líbano, lo que genera un clima de incertidumbre sobre el resultado de la cumbre que se desarrollará en su país. La comunidad internacional observa con cautela si la presión de Trump sobre el petróleo y la vía marítima de Ormuz servirá como motor para destrabar el conflicto o si, por el contrario, profundizará la crisis regional.




