El aumento de la nafta desata un boom de conversiones al GNC en el país.
La escalada incesante en los precios de los combustibles líquidos ha provocado un cambio drástico en los hábitos de consumo de los conductores argentinos. Con un incremento acumulado del 400% en lo que va de la gestión actual, el litro de nafta superó la barrera de los $2.000, impulsando las conversiones a GNC (Gas Natural Comprimido), que registraron un salto del 70% respecto al año anterior.
Un ahorro del 60% que seduce al bolsillo
La brecha de precios entre los combustibles se ha vuelto determinante para la economía familiar y profesional. Mientras que por 10 litros de nafta se deben desembolsar $22.000, una carga de gas equivalente (40 litros de GNC) se ubica en torno a los $9.000. Esta diferencia representa un ahorro directo del 60% en cada visita al surtidor.
Actualmente, llenar un tanque estándar de 55 litros con nafta supera los $118.000, mientras que en su versión diésel el costo trepa por encima de los $133.000. En contraste, el GNC mantiene una cotización cercana a los $600, logrando una brecha que se amplía hasta el 50% en el interior del país debido a los menores incrementos proporcionales que ha sufrido el gas frente a los combustibles fósiles.
Costos de instalación y plazos de amortización
Instalar un equipo de gas de «quinta generación» —el estándar más utilizado por su tecnología de arranque a combustible y cambio automático por temperatura— requiere hoy una inversión de entre $1,1 millones y $1,5 millones. Para facilitar el acceso, los talleres especializados y entidades bancarias ofrecen planes de financiación en 12 y 24 cuotas.
La rapidez con la que se recupera la inversión depende del uso del vehículo:
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Conductores de aplicaciones (Uber/Cabify), taxis y remises: El ahorro diario puede alcanzar los $30.000, lo que permite amortizar el equipo en apenas un mes y medio.
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Particulares: Alguien que recorra un promedio de 10.000 kilómetros al año logrará cubrir el costo de instalación en poco más de 12 meses.
Vaca Muerta y el futuro del transporte pesado
El fenómeno no se limita a los autos particulares. Entre 2025 y 2026, el GNC se ha consolidado como una alternativa estratégica para el transporte de carga y pasajeros. Gracias a la producción de Vaca Muerta, el país cuenta hoy con corredores estratégicos en el NOA, Centro y Patagonia, con más de 500 estaciones habilitadas para el abastecimiento de camiones de gran porte y colectivos.
Incluso YPF marcó un hito en 2025 al realizar la primera fractura hidráulica abastecida con GNC propio en Vaca Muerta. Este suministro nacional no solo garantiza la disponibilidad del recurso, sino que permite modernizar flotas de transporte público en zonas como el AMBA y Pilar, reduciendo el impacto ambiental y, sobre todo, los costos operativos en un contexto de alta inflación energética.




