El mercado cambiario argentino cierra la semana con una marcada tendencia a la baja y estabilidad
En la jornada de este viernes 10 de abril, el dólar blue perforó la barrera de los 1.400 pesos, alcanzando valores que no se registraban desde hace casi siete meses. Este escenario de calma financiera está influenciado por el contexto internacional, tras el alto el fuego en Medio Oriente, y por factores locales como la sólida liquidación del agro.
Estabilidad en el Banco Nación y el mercado oficial
El dólar minorista en las pizarras del Banco Nación opera este viernes a $1.355 para la compra y $1.405 para la venta. Esta cotización llega tras una semana donde el tipo de cambio oficial mostró mínimos movimientos, consolidando la estrategia de estabilidad que el Gobierno ha mantenido durante el primer tramo de 2026.
Por su parte, el dólar mayorista, regulado directamente por el Banco Central, se posiciona en $1.392,50. En lo que va del año, esta variante acumula una caída del 4,2%, reflejando una menor presión sobre la divisa debido a un nivel acotado de importaciones y un superávit comercial que fortalece las arcas estatales.
Factores que impulsan la calma financiera
La plaza local se ve favorecida por un incremento récord en los depósitos privados en dólares, que ya alcanzan los u$s38.677 millones. Este ingreso de divisas, sumado a la liquidación de exportaciones del sector agropecuario, ha permitido que el Banco Central realice adquisiciones netas por más de u$s4.400 millones en el mercado de contado durante el presente año.
En el ámbito de las cotizaciones financieras, el dólar Contado con Liquidación (CCL) se ubica en $1.477,36, mientras que el dólar MEP o Bolsa cotiza a $1.420,86. El denominado «dólar tarjeta», que incluye los recargos impositivos para consumos en el exterior, se mantiene como la opción más costosa del mercado, operando a $1.826,50.
La distensión del conflicto en Medio Oriente ha quitado presión al precio del petróleo y, por carácter transitivo, ha generado un clima de mayor previsibilidad en los mercados emergentes, beneficiando la posición de la moneda argentina frente a la divisa norteamericana.




