Alerta en Comodoro: se duplica el consumo de sustancias en embarazadas.
La salud pública de Comodoro Rivadavia atraviesa un momento de extrema preocupación tras revelarse indicadores críticos sobre el consumo de estupefacientes en personas gestantes. Según los últimos registros oficiales del Hospital Regional, la prevalencia de casos se ha duplicado, afectando principalmente a madres adolescentes que viven en contextos de alta vulnerabilidad social. Este escenario no solo pone en riesgo la vida de las mujeres, sino que condiciona de forma irreversible el desarrollo de los recién nacidos.
Un incremento estadístico que enciende las alarmas
La doctora Elena Acosta, jefa del servicio de Neonatología del nosocomio local, brindó detalles alarmantes sobre la evolución de esta problemática. De acuerdo con los datos recabados en el último período, la detección de sustancias en embarazadas saltó de un 3,8% a un 7%. Solo desde noviembre de 2025 hasta la fecha actual, el Hospital Regional ha contabilizado 25 nuevos casos positivos.
Este fenómeno, aunque tiene correlatos a nivel global, presenta en la ciudad petrolera un perfil social muy marcado. El equipo médico detectó que la mayoría de las pacientes que arrojan resultados positivos son adolescentes que enfrentan situaciones de desamparo, pobreza o falta de redes de contención, lo que dificulta el acceso a controles prenatales regulares.
De la marihuana a la cocaína: las sustancias detectadas
Históricamente, el tabaco, el alcohol y la marihuana han sido las sustancias con mayor presencia en los estudios toxicológicos realizados en el ámbito obstétrico. Sin embargo, los profesionales de la salud advierten sobre una tendencia peligrosa: el aumento sostenido en el consumo de cocaína.
Los riesgos asociados son letales para ambas partes. En la persona gestante, el uso de estas drogas puede derivar en cuadros de eclampsia, convulsiones o accidentes cerebrovasculares. Para el feto, las consecuencias incluyen malformaciones cardíacas y oculares, retraso en el crecimiento intrauterino, partos prematuros y, en los casos más tristes, la muerte súbita.
El drama del síndrome de abstinencia neonatal
Uno de los mayores desafíos que enfrenta el servicio de Neonatología es el abordaje de los bebés que nacen con una dependencia química transmitida por la madre. El síndrome de abstinencia del recién nacido se manifiesta a través de un llanto irritable difícil de calmar, temblores, vómitos, diarrea y severas dificultades respiratorias.
En situaciones críticas, los neonatos pueden sufrir paros respiratorios o convulsiones. A largo plazo, el impacto no desaparece con el alta médica; estos niños suelen presentar trastornos del aprendizaje, crisis de ansiedad y problemas de desarrollo psicomotriz que requieren un seguimiento especializado durante años.
La confianza como herramienta de prevención
Ante esta realidad, la doctora Acosta hizo hincapié en que la detección temprana es la única vía para mitigar los daños. Para ello, es fundamental que el sistema de salud logre generar un espacio de confianza donde la paciente pueda hablar sin temor a ser juzgada o criminalizada.
El abordaje interdisciplinario —que suma a trabajadores sociales, psicólogos y obstetras— busca identificar si detrás del consumo existen cuadros de violencia de género o angustia extrema. El objetivo final es garantizar un acompañamiento humano que logre proteger la vida del recién nacido y asegurar, en la medida de lo posible, un entorno saludable para la madre.




