La región de Medio Oriente vive horas de extrema tensión tras la mayor oleada de ataques aéreos lanzada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra objetivos de Hezbolá en territorio libanés
A pesar del reciente acuerdo de alto el fuego de dos semanas pactado entre Estados Unidos e Irán, la ofensiva sobre Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del Líbano ha dejado un saldo provisional de 182 fallecidos y casi 900 heridos.
Escala el conflicto pese a la tregua diplomática
El Ministerio de Salud libanés confirmó que los ataques alcanzaron diversos puntos estratégicos, incluyendo zonas residenciales de la capital. Según el ejército israelí, la operación tuvo como objetivo destruir más de 100 centros de mando y bases militares de Hezbolá. Sin embargo, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, denunció que los bombardeos afectaron a «cientos de civiles pacíficos» y declaró este jueves como día de luto nacional.
La Casa Blanca aclaró que el Líbano no forma parte del frágil acuerdo de tregua firmado con Teherán. Esta distinción estratégica ha permitido que las operaciones militares continúen con intensidad, lo que ha generado fuertes críticas desde la ONU, donde el Alto Comisionado Volker Türk calificó la magnitud de la destrucción como «horrible» y advirtió que esta carnicería pone en riesgo la paz regional.
Advertencias de Irán y milicias regionales ante la masacre
La respuesta internacional no se hizo esperar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) emitió una dura advertencia, asegurando que dará una «respuesta contundente» si las agresiones contra el Líbano no cesan de inmediato. Acusan a Israel de perpetrar una masacre pocas horas después del compromiso de cese al fuego con las potencias internacionales.
A este clima de hostilidad se sumaron milicias iraquíes respaldadas por Teherán, quienes amenazaron con renovar acciones directas contra Israel en represalia por la violación de los compromisos de seguridad. El líder del grupo, Akram al-Kaabi, afirmó que «Israel lamentará esta traición», elevando la preocupación por una posible expansión del conflicto a otros frentes en los próximos días.




