Netanyahu asegura que Israel destruyó el programa nuclear de Irán y que el régimen lucha por su supervivencia.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, brindó un histórico mensaje en el que aseguró que las fuerzas israelíes, en estrecha coordinación con Estados Unidos, lograron desmantelar por completo el programa nuclear y la capacidad misilística de Irán. Según el mandatario, la cúpula del régimen islámico atraviesa su momento de mayor vulnerabilidad desde el inicio de la Revolución Islámica hace casi cinco décadas.
De la amenaza de asfixia al contraataque
Netanyahu explicó que Teherán había intentado rodear a Israel mediante el financiamiento y la coordinación de un «anillo de fuego» compuesto por grupos terroristas como Hamas en Gaza, Hezbollah en el Líbano y milicias en Siria, Irak y Yemen. Sin embargo, aseguró que la reciente y contundente ofensiva militar revirtió por completo este escenario.
“Querían estrangularnos, y ahora somos nosotros quienes los estrangulamos. Nos amenazaban con la aniquilación, y ahora luchan por su supervivencia”, sentenció. Además, destacó el hito que significó operar directamente sobre el espacio aéreo persa: «Fuimos los primeros en romper la barrera del miedo a actuar en la misma Irán».
Las fases de la operación y el colapso del programa atómico
La decisión de lanzar el ataque se precipitó tras recibir informes de inteligencia que indicaban que el régimen estaba a escasos días de transformar uranio enriquecido en armas nucleares. La campaña se ejecutó en etapas estratégicas:
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Primera fase: Con el uso de bombarderos B-2 estadounidenses, se atacaron instalaciones clave como la de Fordo. Se destruyeron depósitos de misiles y se eliminó a 12 de los principales científicos nucleares, desarticulando la cadena de mando científica.
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Segunda fase: Tras un intento de reanudar las operaciones en instalaciones subterráneas, Israel atacó nuevamente. Se neutralizaron otros 8 científicos, se inutilizó el reactor de agua pesada de Arak y se destruyó toda la infraestructura de centrifugación.
“Irán no tiene ahora una sola planta de enriquecimiento activa y la mayor parte de su capacidad de fabricar misiles ha desaparecido”, confirmó Netanyahu. La ofensiva también incluyó la eliminación de figuras centrales del régimen, como el líder supremo Ali Khamenei, el ministro de Defensa, y altos mandos de la Guardia Revolucionaria, además de la destrucción de infraestructura crítica, plantas de gas y vías de suministro.
Reconfiguración regional y el desarme de Hezbollah
El impacto de la campaña militar modificó la geopolítica de las fronteras israelíes. El primer ministro confirmó la creación de zonas de «seguridad profunda», estableciendo una franja de entre ocho y diez kilómetros para alejar la amenaza de proyectiles sobre las comunidades del norte de Israel. La operación en el Líbano resultó en la destrucción de la mayor parte del arsenal de 150.000 cohetes de Hezbollah y su vasta red de túneles.
Esta nueva correlación de fuerzas obligó a sus adversarios a buscar una salida diplomática. Netanyahu reveló que el Líbano solicitó iniciar negociaciones directas, para las cuales fijó dos condiciones innegociables: el desarme total de Hezbollah y un acuerdo de paz duradero.
Finalmente, el mandatario destacó la cooperación sin precedentes con la administración de Donald Trump, advirtiendo que ambos países continuarán coordinando acciones para asegurar que cualquier resto de material nuclear sea extraído de Irán, ya sea «por acuerdo o por otros medios».




