La Coordinación de Abasto y Bromatología de la Municipalidad de Rawson lleva adelante operativos de control bromatológico en los accesos a la ciudad capital, sobre las rutas provinciales N° 7 y N° 25, con el objetivo de supervisar el ingreso de alimentos destinados al consumo humano y reforzar las acciones vinculadas a la seguridad alimentaria.
El procedimiento se enmarca en un esquema orientado a garantizar la trazabilidad de los productos que ingresan al ejido urbano, especialmente aquellos destinados a comercios y locales de venta al público. Cabe resaltar que la normativa vigente establece la obligatoriedad del ingreso de mercadería por ruta 25, con paso obligatorio por el puesto de control bromatológico.
Desde el área se detectaron situaciones de circulación de mercadería que no cumple con los controles correspondientes. Al respecto, la coordinadora de Abasto y Bromatología, Johana Araujo, destacó que los operativos responden a la necesidad de fortalecer el sistema vigente.
Operativos coordinados entre áreas municipales
“Trabajamos en la trazabilidad de los alimentos y detectamos que hay mercadería que no ingresa por Abasto y, por lo tanto, no cuenta con el control bromatológico correspondiente. Por eso articulamos con el área de Comercio para fiscalizar los transportes que trasladan productos, en beneficio de la seguridad alimentaria de la comunidad”, señaló.
Asimismo, indicó que se han identificado irregularidades vinculadas principalmente a productos de mayor riesgo sanitario, como los cárnicos y sus derivados, los cuales deben cumplir con requisitos específicos de traslado, incluyendo precintos y documentación obligatoria. En varios casos, se constató el incumplimiento de estas normas, así como deficiencias en las condiciones de conservación y almacenamiento.
Ordenanza vigente
Araujo precisó además que la ordenanza N° 8980 establece la obligatoriedad del ingreso por los circuitos habilitados y la necesidad de control en cada carga de mercadería, independientemente de la cantidad de viajes que realice un mismo transporte. En este marco, ante la detección de situaciones que representen riesgo sanitario, se procede al decomiso inmediato de la mercadería, con intervención de las áreas competentes.
Los controles se realizan de manera semanal y de forma aleatoria, tanto en los accesos como dentro del ejido urbano. Además, se destaca la colaboración de vecinos y comerciantes que realizan alertas sobre posibles irregularidades, lo que permite reforzar el esquema de seguimiento de los transportes que abastecen a la ciudad.
La acción forma parte de las políticas municipales orientadas a fortalecer la verificación del ingreso de alimentos, reafirmando el rol del Estado local en el control sanitario y asegurando el cumplimiento de la normativa vigente.




