La filtración sobre la posibilidad de que Estados Unidos le retire su apoyo al Reino Unido en la disputa sobre las Islas Malvinas entusiasmó al gobierno de Javier Milei , que no tardó en ratificar el reclamo de soberanía argentina al ver que, en efecto, si Londres pierde ese respaldo podría ganar fuerza la Resolución 2065 de la ONU que lo obliga a sentarse a una mesa de negociación.
Esta resolución fue aprobada el 16 de diciembre de 1965 por la Asamblea General de Naciones Unidas y desde entonces es la columna vertebral del planteo jurídico de Argentina sobre la cuestión Malvinas.
El punto clave de la Resolución es que reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
La diferencia entre intereses y deseos
La Resolución plantea que se deben tener en cuenta los intereses de los habitantes de las islas, pero no les otorga el derecho a la libre determinación (deseos). Esa posición se debe a que la ONU considera que la población actual de las Malvinas fue implantada y que la integridad territorial de Argentina fue violentada en 1833 , con la ocupación británica. Este punto fue remarcado por el canciller Pablo Quirno tras la reacción del gobierno británico a la filtración.
¿Por qué la resolución ganaría fuerza si EE.UU. le retira su apoyo al Reino Unido?
El Reino Unido ha ignorado la Resolución 2065 durante años con el argumento de que no hay nada que negociar porque los isleños desean seguir siendo británicos. Como su principal aliado en la OTAN, Estados Unidos apoyó siempre este desaire con silencio o neutralidad. Si la Casa Blanca retirara su apoyo diplomático, el argumento británico perdería su principal sustento geopolítico y la Resolución 2065 ganaría fuerza como el único marco internacional válido para la disputa.
En la práctica, Estados Unidos podría dejar de abstenerse o de votar en contra de las resoluciones a favor de Argentina que se presenten en la ONU o en la OEA, lo que podría desatar un efecto dominó en otros países.
Lo que esperan en el Gobierno
Todo esto empezó a figurar en el tablero de la Cancillería luego de la filtración. En el Gobierno quedaron a la expectativa de que Donald Trump , en alguna de sus declaraciones, al menos sugiera un reconocimiento al reclamo argentino. La posibilidad de que se le dé forma a algún documento conjunto sobre la cuestión Malvinas e incluso de que EE.UU. le dé un respaldo a la Argentina en la OEA también figuran en el menú de opciones del gobierno de Milei.
Las declaraciones de Milei y Quirno
El canciller Quirno fue contundente: “La ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional… Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas” . Milei replicó el mensaje y agregó: “Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas” .
Resolución 2065 sobre Malvinas: el arma de Milei si EE.UU. rompe con Londres. El documento es la columna vertebral del reclamo argentino y ganaría fuerza política si EE.UU. le retira su apoyo al Reino Unido.




