La expectativa económica en Argentina se concentra hoy en el edificio de la calle Julio A. Roca
Tras un primer trimestre que dejó un acumulado del 9,4%, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará esta tarde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a abril. Los analistas coinciden en que, por primera vez en diez meses, la tendencia alcista se habría quebrado, ubicando al indicador cerca del 2,5%.
Las proyecciones privadas anticipan un alivio en las góndolas
El mercado respira con una cautela optimista. Según el promedio de las consultoras privadas, la inflación de abril quebraría la inercia que venía arrastrando la economía desde mediados de 2025. El informe de EcoGo, por ejemplo, proyectó un 2,5%, lo que representa una caída de casi un punto porcentual respecto al 3,4% registrado en marzo.
Por su parte, la consultora Libertad y Progreso (LyP) situó su estimación en el 2,4%. Sus economistas explican que este fenómeno responde a la finalización del efecto passthrough de la devaluación preelectoral y a la absorción del shock inicial en los combustibles derivado del conflicto bélico en Medio Oriente. En sintonía, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estima un 2,6%, proyectando una escalera descendente que buscaría perforar el piso del 2% hacia el mes de agosto.
Alimentos y combustibles: las claves del freno inflacionario
La desaceleración no es casualidad. Durante la última semana de abril, los relevamientos de LCG y Analytica mostraron que el aumento en alimentos y bebidas en supermercados se mantuvo en torno al 1,3% promedio. A esto se suma un factor determinante: el compromiso de las petroleras de congelar los precios de los combustibles, rubro que venía castigando el bolsillo con un incremento acumulado del 23% desde el inicio de las tensiones internacionales.
No obstante, no todos los sectores mostraron la misma calma. El rubro de Educación lideró las subas en el período previo con un 12,1%, seguido por Transporte (4,1%). En abril, los componentes estacionales como indumentaria y frutas continuaron presionando al alza, con variaciones de entre el 4% y el 4,9%, impidiendo que el índice general descendiera de forma más abrupta.
El antecedente porteño marca el rumbo
Como suele ocurrir, el dato de la Ciudad de Buenos Aires sirvió de anticipo. El lunes pasado, el instituto porteño informó una inflación del 2,5% para abril, confirmando la tendencia a la baja frente al 3% de marzo. Aunque la variación interanual en CABA trepó al 32,4%, el enfriamiento mensual genera expectativas de que el dato nacional, que se conocerá a las 16:00 horas, confirme que la economía argentina ha comenzado a transitar un sendero de mayor estabilidad en los precios.
