El exmandatario boliviano rompió el silencio para analizar el complejo panorama social de su país y trazar un paralelismo directo con la gestión económica argentina.
«El expresidente de Bolivia se refirió al estallido social que se está viviendo en su país y aseguró que «es una sublevación del pueblo contra el modelo neoliberal y el estado neocolonial».», situando las protestas en un marco de resistencia ideológica.
Denuncias de asesoramiento externo y contracción económica
El expresidente de Bolivia Evo Morales, quien fue declarado en rebeldía por la Justicia de ese país y sobre quien pesa una orden de captura por el presunto delito de trata agravada de personas, advirtió este martes que el gobierno de Rodrigo Paz está aplicando «la misma receta de (Javier) Milei».
En una entrevista con Gustavo Sylvestre en Minuto Uno, Morales, quien se encuentra confinado desde hace más de un año en la sede sindical de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, se refirió al estallido social que se está viviendo en Bolivia y aseguró que «es una sublevación del pueblo contra el modelo neoliberal y el estado neocolonial».
«El 30 de abril, Milei mandó al Palacio del Quemado de La Paz (sede del gobierno boliviano) a su ministro (Federico) Sturzenegger. Fue a asesorar al gobierno de Rodrigo Paz para que haga lo mismo que en Argentina», denunció Morales en C5N.
Continuidad del modelo y críticas a la gestión estatal
En cuanto a su situación judicial, el expresidente boliviano consideró que se trata de «una persecución política» que comenzó con el golpe de Estado de noviembre de 2019, con el que «empieza el neoliberalismo, con (Jeanine) Añez, la golpista, y continuando con Lucho Arce, que se sumó a las recetas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional».
«Achicar el Estado, reducirlo a un Estado mínimo, un Estado que solo desregula y no invierte. Y aplica políticas de contracción económica. Entonces llega un gobierno de derecha, el 8 de noviembre, cuando jura el presidente Rodrigo Paz», agregó.
Defensa ante los procesos judiciales en su contra
En todo este tiempo «buscaron implicar a Evo con corrupción, y no encontraron nada. Con el narco, tampoco. Consecuentemente inventaron un proceso de trata de tráfico. No hay víctima. No hubo debido proceso ni hubo pruebas», sentenció Morales al defender su inocencia desde su confinamiento en Cochabamba.
