Alerta sanitaria en Trelew: brote de gripe A genera una ola de contagios.
La ciudad de Trelew registra un marcado incremento en la circulación de Influenza A, un fenómeno que encendió las alarmas de la comunidad médica local. El fuerte incremento de las consultas en guardias y consultorios particulares coincide con un elevado índice de ausentismo en los establecimientos escolares de la zona, consolidando un pico epidemiológico estacional.
El impacto en las aulas y los síntomas más frecuentes
Los cuadros respiratorios están afectando de manera directa a la población de niños y adolescentes en toda la región. La velocidad con la que se propaga la enfermedad se convirtió en uno de los principales factores de preocupación para los profesionales de la salud que realizan el seguimiento de los pacientes.
“Estamos en un pico de circulación y sabemos que es influenza porque los estudios virológicos dieron positivo para Influenza A”, detalló la pediatra Sofía Testino.
La especialista graficó la dinámica de contagio en el ámbito escolar de manera contundente: “Entra un chico tosiendo al aula y termina faltando la mitad del curso”. Los síntomas característicos de este brote incluyen registros de fiebre alta, dolor de garganta, tos persistente, congestión nasal, catarro, dolor de cabeza intenso y un marcado decaimiento generalizado.
Ante este panorama, se recomendó que los menores que presenten sintomatología permanezcan en aislamiento domiciliario para frenar la cadena de transmisión comunitaria. En casos de cuadros leves, se aconseja el manejo sintomático mediante antitérmicos y analgésicos habituales, debiendo acudir al médico si la fiebre se extiende por más de 48 horas. En lactantes, los signos de alarma a monitorear de cerca son la agitación, la dificultad para alimentarse y la respiración costal, dado el riesgo de derivar en bronquiolitis.
Vacunación obligatoria y preocupación por la baja en las coberturas
Frente a la vulnerabilidad que exponen ciertos sectores de la población, los profesionales insistieron en la necesidad de aplicar las dosis anuales de la vacuna antigripal. El foco está puesto en los denominados grupos de riesgo, donde la inoculación resulta determinante para evitar complicaciones graves que requieran internación.
“Los chicos entre seis meses y dos años deben vacunarse sí o sí”, enfatizó Testino.
La recomendación se extiende de igual manera a niños que presenten antecedentes de patologías respiratorias recurrentes, asma, cardiopatías congénitas o síndromes genéticos. Si bien las autoridades médicas reconocieron que existieron faltantes intermitentes de dosis en los centros asistenciales durante las semanas previas, confirmaron que actualmente el stock se encuentra normalizado en los vacunatorios. La situación se da en un contexto complejo, caracterizado por una marcada caída en los niveles generales de inmunización infantil a nivel nacional debido a la falta de campañas de concientización sostenidas en el tiempo.
El peligro de la automedicación con antibióticos en cuadros virales
Otro de los ejes centrales de la advertencia médica radica en el uso incorrecto de fármacos sin la debida supervisión profesional. Se recordó de manera tajante que la gripe es una enfermedad de origen estrictamente viral, por lo cual el uso de antibióticos resulta completamente ineficaz para combatir el virus de la Influenza.
Suministrar este tipo de medicamentos sin un diagnóstico certero puede acarrear severas complicaciones de salud en los menores y fomentar la resistencia bacteriana. Los antibióticos quedan reservados de forma exclusiva para aquellos escenarios donde los estudios médicos demuestren la existencia de una coinfección o complicación secundaria de origen bacteriano, tales como cuadros de otitis o neumonías asociadas.
