No se guardó nada. Con la crudeza de quien todavía llora a un padre y con la indignación de quien siente que la Justicia todavía no llegó hasta el fondo, Gianinna Maradona rompió el silencio y apuntó directamente contra el entorno que rodeó a Diego en sus últimos días.
La hija menor del Diez pidió ampliar la investigación, cuestionó con nombre y apellido a Matías Morla, Víctor Stinfale, Vanesa Morla y Maximiliano Pomargo, y afirmó que hubo intereses económicos que primaron por encima de la salud del exfutbolista.
Según la información difundida por medios nacionales, la diseñadora sostuvo que existen responsabilidades que todavía no llegaron al banquillo de los acusados y que el segundo juicio por la muerte de Maradona —tras la nulidad del primer debate— debería alcanzar a quienes, desde las sombras, manejaban los hilos del campeón del mundo.
«Morla era el jefe de la banda»: la acusación más filosa de Gianinna
La hija de Claudia Villafañe fue directa al hablar del abogado que manejaba parte de los asuntos del ex capitán de la Selección argentina. «Manejaba los hilos» , dijo sobre Morla, a quien también definió sin vueltas como «el jefe de la banda» , al cuestionar su presencia en audios y conversaciones relacionadas con la atención de su padre. Para Gianinna, Morla no era un simple letrado, sino el articulador de un esquema que tomaba decisiones sobre la vida de Diego sin consultar a la familia.
Pero la acusación fue más allá del rol legal o comercial. La diseñadora vinculó esas decisiones con la internación domiciliaria, la elección de la casa y el cuadro de salud que atravesaba Maradona después de su paso por la Clínica Olivos. Según su lectura, había una estrategia que priorizaba intereses económicos por encima del cuidado del exfutbolista, en un tramo que describió como atravesado por «órdenes, presiones y decisiones tomadas por fuera de la familia».
Gianinna fue todavía más lejos y afirmó que hubo un «plan de fondo» conducido por «alguien», aunque reconoció que todavía no logra comprender el objetivo completo de esa supuesta logística. También sostuvo que los implicados recibían órdenes y una «bajada de línea», una expresión que utilizó para describir cómo funcionaba ese círculo durante los días previos a la muerte del Diez.
Las marcas, la sociedad y el poder: el negocio detrás de la imagen de Diego
En su reconstrucción, Morla aparece como una figura central no solo por el vínculo profesional con Diego, sino también por los derechos comerciales asociados a su imagen. Gianinna sostuvo que el abogado se cedió «él mismo las marcas» , en referencia a Sattvica S.A. y a los derechos de imagen del exfutbolista. «Armó una sociedad con el poder que él tiene», afirmó, al relacionar ese movimiento con el control que, según ella, ejercía sobre distintos aspectos de la vida de su padre.
La diseñadora también apuntó contra Maximiliano Pomargo, ex asistente personal de Maradona y cuñado de Morla. Dijo que en un momento fue importante para la familia sentir que él los apoyaba, pero aseguró que al escuchar audios y revisar conversaciones concluyó que su interés principal era «la plata». Además, remarcó que Pomargo grabó una reunión en la Clínica Olivos «con un fin», dentro de una dinámica que describió como oscura y planificada.
Stinfale, los avisos que nadie escuchó y el médico que «se hicieron los boludos»
En ese mismo tramo, Gianinna incorporó a Víctor Stinfale dentro de los nombres que, según ella, deberían estar acusados. Recordó que el abogado participó de reuniones en Olivos junto a un médico, Rodolfo Benvenuti, y sostuvo que todos tenían un lugar asignado dentro de ese esquema. También indicó que Stinfale le avisó a Claudia Villafañe que Diego estaba hinchado, aunque luego cuestionó que nadie haya escuchado esa advertencia o que, directamente, «se hicieron los boludos» .
El reclamo de ampliación de responsabilidades convive con las críticas al equipo médico que sí está siendo juzgado. Gianinna sostuvo que los siete imputados tuvieron responsabilidad porque «cada uno debía hacer su trabajo, tenían que prestarle atención básicamente». En particular, cuestionó al neurocirujano Leopoldo Luque, a quien describió como la persona que manejaba el equipo y como quien se presentaba públicamente como médico de cabecera de Diego. «Quiere ponerse en un lugar que no le corresponde, vos hablás mal, no hiciste tu trabajo», afirmó.
«No se puede tapar el sol con una mano»: la respuesta a la psiquiatra Cosachov
Gianinna también respondió a los planteos de la defensa de la psiquiatra Agustina Cosachov, que cuestionó las declaraciones bajo juramento de los hijos de Diego. La diseñadora rechazó que pretendan responsabilizar a la familia por lo ocurrido y aseguró que ese intento le da más fuerza para declarar. «No se puede tapar el sol con una mano» , sostuvo, al remarcar que el juicio vuelve a exponer a los hijos ante personas que no desean ver.
La declaración de Gianinna Maradona dejó nombres, acusaciones y una frase que retumba en los tribunales: Morla era el jefe de la banda. La pelota ahora está en la cancha de la Justicia, que deberá decidir si amplía la investigación o si el círculo íntimo de Diego sigue indemne mientras los médicos cargan con toda la responsabilidad.
