La Justicia puso las cartas sobre la mesa y no se guardó nada. Este sábado, en una audiencia llevada a cabo en el barrio Roca bajo un imponente operativo de seguridad, el juez penal Martín Cosmaro dictó un mes de prisión preventiva para los dos acusados del doble crimen que sacudió a Comodoro Rivadavia el pasado 22 de abril.
Nadir V. y Eric Isaac E. quedaron imputados como coautores del asesinato de Rodrigo Nieves y Agustina Asencio, ejecutados a balazos dentro de su auto sin posibilidad de defenderse.
La audiencia fue el escenario de una disputa feroz entre la Fiscalía, que asegura tener pruebas «contundentes», y las defensas, que rechazaron la prisión preventiva y pidieron la libertad o, en su defecto, el arresto domiciliario. Los acusados negaron su participación en el hecho, pero el magistrado no les creyó.
«No fue un enfrentamiento, fueron ultimados sin defensa»: la hipótesis que persigue la Fiscalía
El fiscal Julio Puentes, acompañado por el funcionario Franco Tavano, fue categórico a la hora de describir el ataque. «No fue un enfrentamiento armado, fueron ultimados en el auto sin defensa», remarcó ante el juez, pintando una escena tan brutal como elocuente.
Según la acusación fiscal, el hecho ocurrió alrededor de las 3:14 de la madrugada del 22 de abril, cuando los imputados se movilizaban en un Volkswagen Vento por el barrio Pueyrredón. Se detuvieron junto al vehículo de las víctimas y, sin mediar palabra, efectuaron al menos 13 disparosque impactaron contra Nieves y Asencio. El joven falleció en el acto, mientras que la chica murió minutos después, antes de recibir asistencia médica.
Pero el fiscal fue más allá y dejó flotando una hipótesis tan grave como inquietante: los imputados no actuaron solos, sino que fueron enviados a cometer el crimen. La Fiscalía ya investiga la posible vinculación con otros homicidios y no descarta que haya más detenciones en los próximos días.
Las pruebas que complican a los acusados: 16 allanamientos, armas y testigos
El caudal probatorio que presentó la Fiscalía fue el pilar sobre el que el juez Cosmaro construyó su decisión. En la audiencia se reveló que los investigadores cuentan con testimonios clave, registros de cámaras de seguridad que captaron el ataque, y elementos secuestrados en los 16 allanamientos simultáneos realizados la madrugada del viernes. En esos procedimientos se incautaron armas de fuego, municiones y teléfonos celulares que ahora serán peritados.
La contundencia de las pruebas fue tal que las defensas ni siquiera se opusieron a la legalidad de las detenciones. Sin embargo, rechazaron la formalización de la investigación y la prisión preventiva, al cuestionar la solidez de los elementos presentados. Los abogados defensores pidieron la libertad de sus clientes o, en su defecto, el arresto domiciliario, argumentando que las pruebas no alcanzan para sostener la acusación.
El juez Cosmaro, no obstante, resolvió declarar legal la detención de ambos imputados, autorizar la apertura de la investigación y dictar prisión preventiva por un mes. La decisión se fundamentó en la gravedad del delito y los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación , dos fantasmas que sobrevuelan una causa que promete ser larga y compleja.
Un mes para probar quién mandó a matar
El reloj empezó a correr. La prisión preventiva por 30 días no es un punto final, sino un punto de partida. La Fiscalía ahora deberá consolidar las pruebas, cruzar los testimonios, analizar los teléfonos secuestrados y determinar si los dos acusados actuaron por motivos propios o si, como sospecha el fiscal Puentes, fueron enviados por alguien más.
El doble crimen de Comodoro Rivadavia sigue abierto, conmocionando a la ciudad petrolera y con una sociedad que exige respuestas. Los dos presuntos autores ya están preso.
