La discusión por el abastecimiento de gas al Noroeste Argentino (NOA) escaló al centro de la escena política.
El bloque de senadores de Convicción Federal denunció en la Cámara alta que, si no se completa la obra del Reversal del Gasoducto Norte, las provincias del norte podrían terminar pagando este invierno gas importado hasta nueve veces más caro que el que se consume en la región centro del país.
La senadora jujeña Carolina Moisés planteó una cuestión de privilegio contra el presidente Javier Milei durante la sesión del Senado, responsabilizando al Gobierno por la crisis de abastecimiento en el norte.
La denuncia de Convicción Federal: una cuestión de privilegio contra Milei
La presidenta de la bancada de Convicción Federal, la senadora jujeña Carolina Moisés, no se guardó nada. Durante la sesión del Senado, planteó una cuestión de privilegio contra el presidente Javier Milei, responsabilizando al Gobierno por la crisis de abastecimiento en el norte. Moisés cuestionó la estrategia oficial de reemplazar infraestructura con «parches» regulatorios.
El eje del reclamo es doble: la paralización o demora del Reversal del Gasoducto Norte y la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que establece una «reconfiguración del sistema de transporte de gas natural» en el marco de la emergencia energética. La norma fue dictada el 12 de marzo y publicada el 13 de marzo de 2026.
Un parche que no alcanza: la reducción del 35% a la industria
En paralelo a la polémica parlamentaria, sectores industriales del NOA vienen señalando que, a partir de la aplicación de la resolución, la capacidad de transporte firme para la región se reduce de forma sustantiva. La Unión Industrial de Tucumán (UIT) denunció que la provisión firme pasará de 4,99 MMm³/d a 3,22 MMm³/d, lo que implica una merma de 1,77 MMm³/d, un 35% menos desde el 1º de mayo de 2026.
Moisés sostuvo que esa reducción es «solamente un parche» y que la raíz del problema es la falta de finalización de una obra de infraestructura «estratégica» para el abastecimiento del NOA. Sin el gasoducto funcionando a pleno, la industria del norte quedará desabastecida.
Gas importado nueve veces más caro: la desigualdad federal
La senadora advirtió que, ante el faltante de gas por red, el norte quedará más expuesto a abastecerse con gas importado o alternativas de mayor costo. En su intervención, señaló una brecha de precios que, según el planteo legislativo, expresa una desigualdad federal: «algunas provincias van a pagar 27 dólares mientras el resto del país paga 3», dijo al comparar el costo del gas importado con el de los grandes centros de demanda.
Ese diferencial está en línea con las advertencias del sector industrial regional, que viene alertando que, si el abastecimiento por gasoducto no alcanza, la alternativa se vuelve «impagable» y erosiona la competitividad frente al AMBA y Córdoba. Para las provincias del NOA, la factura energética se convertiría en un lastre insostenible.
La obra paralizada: qué es el Reversal del Gasoducto Norte
La reversión del Gasoducto Norte es un proyecto concebido para cambiar el sentido histórico del flujo de norte-sur a sur-norte con el objetivo de reemplazar el gas que llegaba desde Bolivia por gas producido en Vaca Muerta, asegurando abastecimiento para el norte y el centro del país. La obra incluyó la construcción de un gasoducto de 122 kilómetros y trabajos complementarios (loops y ampliaciones) junto con la reversión y adaptación de plantas compresoras para habilitar el nuevo flujo.
En el lanzamiento del proyecto, Energía Argentina (ENARSA) lo presentó como una obra «fundamental» para que el NOA reciba el gas de Vaca Muerta, en un contexto de declino de la cuenca noroeste y caída de los envíos desde Bolivia. Sin embargo, la obra quedó paralizada y el gobierno de Milei no le ha dado prioridad.
Un invierno caliente para el norte argentino
El invierno se acerca y las provincias del NOA enfrentan un escenario crítico. Sin el Gasoducto Norte funcionando, el gas importado será la única alternativa. Y los costos, según los senadores, serán hasta nueve veces más altos que en el resto del país. La industria tucumana, salteña, jujeña y catamarqueña ya está sintiendo el impacto de la reducción del 35% en el suministro.
La cuestión de privilegio presentada por Carolina Moisés es un llamado de atención político al gobierno de Javier Milei. La oposición en el Senado quiere respuestas. Y las provincias del norte quieren gas a precio razonable. El debate recién comienza y el tiempo corre.
