La Secretaría de Finanzas, bajo la dirección de Federico Furiase, informó que el stock de deuda bruta de la Administración Central ascendió a USD 496.676 millones en abril de 2026, de los cuales el 99,5% (USD 494.141 millones) se encuentra en situación de pago normal.
Durante el mes, el Estado concretó operaciones globales por un total de USD 74.200 millones, resultando en un incremento del saldo neto de USD 4.100 millones respecto a marzo. El aumento respondió principalmente a diferencias de cambio por la valuación de divisas, al retraso temporal de un desembolso del FMI y al anticipo en la colocación de bonos locales para garantizar los fondos de vencimientos de julio y enero.
Un aumento de USD 4.100 millones en un mes: ¿qué pasó en abril?
El incremento del saldo neto de deuda en abril fue de USD 4.100 millones. Las razones son tres. La primera: diferencias de cambio por la valuación de divisas. La segunda: el retraso temporal de un desembolso de USD 1.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional. La tercera: el anticipo en la colocación de bonos locales para garantizar los fondos de los vencimientos de julio y enero próximos.
El monitoreo de estos compromisos mantiene en alerta a analistas y consultoras del sector privado. La razón es la fuerte concentración de vencimientos proyectada para 2027, estimada en USD 23.000 millones, en un contexto de limitada acumulación de reservas internacionales. El gobierno confía en poder afrontar los pagos, pero el mercado mira con cautela.
La mirada oficial: superávit fiscal y depósitos en alza
Desde el Palacio de Hacienda se insiste en la sostenibilidad del programa económico gracias a la continuidad del superávit fiscal financiero. Eso permitió elevar los depósitos oficiales en el Banco Central a USD 7.435 millones, un incremento mensual de USD 2.529 millones.
Por tipo de legislación, los compromisos en moneda extranjera representaron el 53% del total, mientras que el 47% restante correspondió a títulos en moneda local. La estrategia oficial es clara: reducir la exposición al dólar y fortalecer el mercado de deuda en pesos.
El balance de la gestión Milei: deuda neta consolidada subió apenas USD 2.290 millones
Al evaluar la perspectiva histórica, el endeudamiento neto consolidado durante los primeros 29 meses de la presidencia de Javier Milei muestra un comportamiento estable. Si bien la deuda bruta aumentó en USD 71.383 millones frente a noviembre de 2023 —explicado por el traspaso de los pasivos remunerados del BCRA al Tesoro durante 2024—, el saldo neto consolidado (restando activos y depósitos) anotó una suba de apenas USD 2.290 millones.
En términos de Producto Bruto Interno (PBI), la deuda conjunta de la Administración Central y la entidad monetaria se ubicó en 59,1%, exactamente el mismo nivel heredado al inicio del mandato. El gobierno logró absorber el pico de 76,3% registrado en diciembre de 2023 tras el sinceramiento cambiario.
El plan para mayo: desendeudamiento con dividendos del BCRA
De cara a mayo, el panorama fiscal incorporará un fuerte componente de desendeudamiento intra-sector público. Tras la aprobación del balance contable del ejercicio 2025, el Banco Central puso a disposición del Tesoro Nacional $24,4 billones en concepto de dividendos.
Desde la Secretaría de Hacienda confirmaron que 6billonesseutilizaraˊnpararobustecerlosdepoˊsitosdelTesoroenelentemonetario,mientrasquelos18,4 billones restantes se destinarán a la recompra anticipada de Letras Intransferibles por un valor nominal de USD 21.700 millones, reduciendo de manera drástica la deuda consolidada interna.
Un 2027 que preocupa: vencimientos por USD 23.000 millones
El gran desafío del gobierno de Milei está en el mediano plazo. La concentración de vencimientos proyectada para 2027 es de USD 23.000 millones. El contexto internacional no ayuda: tasas altas, dólar fuerte y reservas limitadas. El gobierno confía en que el superávit fiscal y el crecimiento económico le permitirán hacer frente a los pagos.
Pero el mercado no está tan seguro. Los analistas advierten que el gobierno deberá refinanciar gran parte de esos vencimientos, lo que implicará emitir nueva deuda en condiciones quizás menos favorables. La pulseada entre el Palacio de Hacienda y los inversores recién comienza.
