El avance de la investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega sumó un elemento procesal clave en los tribunales de Córdoba
La Justicia ordenó de manera oficial la realización de una declaración en Cámara Gesell a la hija menor de edad de Claudio Barrelier, quien permanece como el único detenido y principal sospechoso material del crimen.
La medida de prueba fue impulsada formalmente por la querella que representa al padre de la víctima. El objetivo de los investigadores es reconstruir con exactitud los movimientos y la actividad dentro del domicilio del acusado durante las jornadas críticas del hecho. El foco principal está puesto en determinar si la menor puede brindar precisiones sobre lo ocurrido el día exacto en que Agostina desapareció. Esta diligencia judicial cobra una relevancia extrema debido a que Barrelier intentó defenderse en su declaración inicial afirmando que la joven que las cámaras de seguridad registraron ingresando a su vivienda era, en realidad, su propia hija; una coartada que la fiscalía busca desmoronar de forma científica. Ante esto, los representantes legales hicieron especial hincapié en el extremo estado de vulnerabilidad de la menor debido al entorno familiar y el peso de las acusaciones que recaen sobre su progenitor.
Indagatorias clave y desmentida a la hipótesis de la querella
En paralelo, la agenda judicial sumó definiciones de peso para la próxima semana. El fiscal a cargo de la causa, Raúl Garzón, procederá a tomar declaración indagatoria a los tres detenidos que tiene el expediente actual. Las audiencias se desarrollarán de forma escalonada entre los días martes y jueves, instancia donde Claudio Barrelier (acusado de homicidio agravado por violencia de género) junto a Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani (imputados por presunto encubrimiento) tendrán la oportunidad procesal de declarar o acogerse al derecho constitucional de abstenerse.
Por otro lado, calificadas fuentes judiciales desmintieron de forma tajante que la fiscalía de Garzón se encuentre convalidando la hipótesis de corte mediático arrojada públicamente por el abogado Carlos Nayi, quien ejerce la representación de los abuelos maternos de la víctima. El letrado había asegurado ante la prensa que el móvil del femicidio respondía a un «criminis causa», sugiriendo que a la adolescente la habían asesinado con la única finalidad de ocultar un delito previo y garantizar la impunidad del agresor. Pese a las afirmaciones de Nayi, desde el seno de la investigación recalcaron que se continúa trabajando con rigurosidad sobre las pruebas materiales y los peritajes del expediente, sin centrar los esfuerzos en especulaciones externas mientras se aguardan los resultados de las indagatorias y el testimonio de la Cámara Gesell.
