El Grupo Neuss, el conglomerado empresario que en menos de dos años construyó una presencia transversal en el sector eléctrico argentino, aparece como el nuevo actor que acecha la Central Hidroeléctrica Futaleufú. Así lo reflejaron los informes de C5N que pusieron el foco en la «polémica concesión para los amigos» y la avanzada del holding en uno de los activos estratégicos de la Patagonia.
La imagen que difundió el canal de noticias no deja lugar a dudas: mientras el Gobierno nacional prorrogó por cuarta vez la operación de la represa —tal como informó Cholila Online en la nota Nación prorrogó la concesión de Hidroeléctrica Futaleufú hasta diciembre de 2026—, el rumor que circula en los pasillos del sector energético es que Edison Energía, el vehículo inversor de los hermanos Juan y Patricio Neuss, ya prepara su oferta para la licitación internacional que se avecina.
Un gigante construido para el aluminio
La represa Futaleufú, ubicada sobre el río homónimo en el noroeste de Chubut, cerca de Trevelin, es una de las obras de infraestructura más imponentes de la Patagonia. Según la ficha técnica del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP), se trata de una presa de materiales sueltos zonificada, con 120 metros de altura, 600 metros de longitud de coronamiento y una capacidad de embalse de 5.700 hm³.
Fue construida entre 1971 y 1976 por Agua y Energía Eléctrica S.E. y Vialco S.A., e inaugurada oficialmente en abril de 1978. Su origen responde a las directivas de la Comisión Permanente para el Desarrollo de los Metales Livianos (COPEDESMEL), dependiente de la Fuerza Aérea Argentina, que proyectó la central con el objetivo estratégico de proveer energía a la planta de aluminio que se instalaría en Puerto Madryn, hoy Aluar.
Cuenta con una potencia instalada de 472 MW —aunque otros registros la elevan a 560 MW— distribuida en cuatro turbinas tipo Francis de 140 MW cada una, y genera en promedio 2.560 GWh al año. Su embalse almacena 5.600 hm³ de agua y el vertedero tiene una capacidad de descarga de 2.880 m³/s con compuertas de sector y disipador tipo salto de ski.
El imperio que crece al calor de las privatizaciones
El apellido Neuss no es nuevo en los negocios del Estado. La historia completa de su expansión fue detallada por Cholila Online en Neuss: el imperio energético que construyeron en tiempo récord. Con más de 120 años en la Argentina, la familia supo navegar todos los ciclos políticos. Pero lo que ocurrió desde la asunción de Javier Milei no tiene precedentes: en menos de dos años, a través de Edison Energía, se quedaron con las represas Alicurá (1.050 MW) y Cerros Colorados (450 MW) del Comahue por US$226 millones, la distribuidora de Tucumán (EDET), la de Jujuy (Ejesa), la transportista Litsa, la hidroeléctrica Potrerillos en Mendoza, y —en sociedad con Genneia— la transportadora Transener, la columna vertebral del sistema de alta tensión, por US$356 millones.
La pregunta que flota en el ambiente es si Futaleufú, con sus 472 MW de potencia instalada y su producción anual de 2.900 GWh, será la próxima ficha del dominó. La represa abastece de energía a la planta de Aluar en Puerto Madryn y representa la fuente más barata de generación eléctrica del sur argentino. Perderla o verla pasar a manos del grupo Neuss —cuyos vínculos con el asesor presidencial Santiago Caputo son materia de dominio público— encendería todas las alarmas.
Tres retratos, un mismo conflicto
El tríptico que difundió C5N muestra al gobernador Ignacio Torres en el centro, rodeado de otros dos actores vinculados al conflicto. Torres ya presentó un reclamo ante la Corte Suprema de Justicia para que se declare al Estado chubutense como poder concedente de la represa. «Los recursos son de la provincia», repite desde que asumió. La Corte admitió la demanda en noviembre de 2025, pero el proceso sigue abierto mientras Nación avanza con el cronograma de licitación.
Torres dio señales de no resignarse: creó la Empresa Provincial de Energía del Chubut (EPECH) para tener «voz vinculante» en la discusión y exige que la provincia participe activamente en el diseño del pliego licitatorio. La pregunta que subyace es si alcanzará con eso cuando enfrente a un grupo con el poder de fuego de Edison Energía, respaldado por el fondo Inverlat (dueño de Havanna) y los dueños de Newsan.
La disputa detrás de la prórroga
La Resolución 130/2026 de la Secretaría de Energía extendió la concesión hasta el 15 de diciembre de 2026. Fue la cuarta prórroga desde el vencimiento original en junio de 2025. El Gobierno argumenta que necesita tiempo para preparar los pliegos. Pero en el sector sospechan que el verdadero reloj corre por otro lado: el mismo modelo de «reprivatización» que se aplicó en las represas del Comahue —donde Edison Energía se quedó con dos de las cuatro— se replicaría ahora en Futaleufú.
Para Chubut, el escenario es incómodo. La provincia tiene el 33,51% de las acciones de Hidroeléctrica Futaleufú S.A., pero el control operativo lo tiene Aluar (60,2%), cuyo dueño Javier Madanes Quintanilla mantiene un enfrentamiento abierto con el presidente Milei tras el cierre de Fate. En ese ring de aliados y enemigos, los Neuss aparecen como los nuevos dueños de la mesa de juego.
Fuente: C5N | Datos técnicos: ORSEP e Hidroeléctrica Futaleufú S.A.
