Una ofensiva sin precedentes en la historia agropecuaria de la Patagonia ha sido declarada formalmente en los despachos gubernamentales de la capital provincial.
Con el objetivo ineludible de salvaguardar el motor económico de las comunidades del interior y evitar pérdidas millonarias que pongan en jaque los mercados internacionales, el poder ejecutivo provincial pateó el tablero productivo. A través de un despliegue operativo masivo, se busca neutralizar una de las amenazas biológicas más destructivas que acecha de forma silenciosa a las majadas coloniales y establecimientos rurales del territorio.

La drástica determinación política pretende poner un escudo definitivo a la principal fuente de sustento de miles de familias rurales. De este modo, se confirmó que el gobernador Ignacio Torres convocó a todo el sector ganadero para profundizar la lucha contra la sarna ovina y defender la competitividad de Chubut en los mercados globales. Según la información institucional de última hora provista por el canal oficial Canal 12, la cumbre de emergencia congregó en la Sala de Situación de la Casa de Gobierno a los máximos eslabones de la cadena lanera y cárnica.
Inyección millonaria: baños móviles, veterinarios y laboratorios al frente
El cónclave del sector rural sentó a la mesa de toma de decisiones a figuras de enorme peso gremial y técnico, destacándose la presencia del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino; el ministro de Producción de Chubut, Juan Manuel Pavón; y el secretario coordinador de Gabinete, Andrés Arbeletche. Asimismo, participaron activamente las máximas autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), junto a representantes de las sociedades rurales de toda la provincia, productores independientes y equipos de científicos especializados. El objetivo central fue auditar el Plan Provincial de Sanidad Animal y coordinar la inmediata erradicación del ácaro causante de la sarna ovina.

“Vamos a seguir acompañando al sector con acciones concretas, porque defender la sanidad animal también significa proteger el trabajo, la producción y las oportunidades de crecimiento para cientos de productores”, ratificó de forma contundente el gobernador Ignacio Torres durante el encuentro. La estrategia delineada para este invierno de 2026 contempla un salto tecnológico drástico, gestionando ante laboratorios de vanguardia la disponibilidad de nuevos tratamientos inyectables que agilicen la sanación del ganado, complementando los esquemas tradicionales de doble baño sanitario y reforzando las medidas de detección temprana en zonas de difícil acceso.
El plan de contención: despliegue territorial para salvar la economía del interior
La reestructuración del programa contempla inversiones específicas para dotar de herramientas logísticas a la campaña sanitaria. El Ministerio de Producción confirmó que se construirán y reacondicionarán baños sanitarios fijos, y se adquirirán modernas unidades de baños móviles diseñadas exclusivamente para asistir a los establecimientos ganaderos más alejados de la estepa. El plan incluye además la compra masiva de insumos químicos para los tratamientos de desparasitación y una flota de vehículos cero kilómetro para dotar de una capacidad de respuesta inmediata a las brigadas de inspección.
Por su parte, el ministro Juan Manuel Pavón elogió la articulación alcanzada entre el Estado y los privados, subrayando que la incorporación de médicos veterinarios y personal paratécnico en el territorio garantizará un monitoreo permanente a los criadores. El cierre de la cumbre dejó sellada una agenda de trabajo conjunta e inquebrantable, destinada a consolidar el estatus sanitario libre de plagas que caracteriza internacionalmente a la región, blindando una actividad lanera que forma parte inalterable de la identidad cultural e histórica de los pueblos chubutenses.
