El escenario internacional vuelve a registrar un peligroso pico de conflictividad tras un cruce directo de advertencias entre Washington y Teherán.
Irán respondió con dureza a las amenazas de Estados Unidos contra un centro clave para sus exportaciones de petróleo y su sector energético, y advirtió que una nueva escalada podría tener consecuencias duraderas.
Las declaraciones del Gobierno persa se conocieron pocas horas después de los pronunciamientos provenientes de la Casa Blanca. “Las estrategias equivocadas y las decisiones impulsivas volverán a poner todo el tablero en una situación peor”, escribió este jueves en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, reportó CNN y supo la Agencia Noticias Argentinas.
Alertas sobre el mercado energético y promesas de resistencia
La respuesta de Teherán no se limitó a una réplica diplomática habitual, sino que incluyó una severa advertencia sobre los costos globales que implicaría un enfrentamiento armado directo en la región del Golfo Pérsico.
Al respecto, la máxima autoridad legislativa del país islámico y figura central de la diplomacia persa endureció su postura frente a las presiones de Occidente: “Harán estallar la infraestructura y los mercados energéticos y crearán un atolladero interminable en el que quedarán atrapados durante años. Verán a un Irán diferente”, agregó Ghalibaf, principal negociador iraní en las conversaciones.
La amenaza previa de la Casa Blanca sobre el crudo iraní
El cruce de declaraciones se originó a partir de una contundente publicación del mandatario norteamericano que encendió las alarmas en los mercados globales de materias primas.
Más temprano este jueves, el presidente de EE. UU., Donald Trump, advirtió que sus fuerzas armadas golpearían a Irán “MUY DURAMENTE ESTA NOCHE” y amenazó con tomar el control de la isla de Kharg, que maneja aproximadamente el 90 % de las exportaciones de crudo iraníes.
