La inminente llegada de un violento temporal climático mar adentro obligó a las autoridades navales a emitir una señal de alerta temprana para las embarcaciones que se encuentran operando en aguas nacionales
Ante el riesgo que representan las ráfagas de viento y el fuerte oleaje, las empresas armadoras ordenaron a los capitanes suspender momentáneamente las tareas operativas y poner rumbo hacia la zona de resguardo, transformando el paisaje habitual de la costa de Puerto Madryn con una masiva concentración de buques en rada.
La flota, compuesta en su gran mayoría por barcos pesqueros abocados de lleno a la actual zafra de langostino, comenzó a ingresar de forma coordinada a las aguas calmas del Golfo Nuevo. Con el correr de las horas, la cantidad de embarcaciones fondeadas frente a las playas madrynenses se fue incrementando significativamente, quedando a la vista de los vecinos y turistas que recorren la costa.
Alerta de Prefectura y priorización de las tripulaciones
El operativo de repliegue estuvo monitoreado por la Prefectura Naval Argentina, fuerza que se encargó de proyectar las variables meteorológicas adversas y dar el aviso correspondiente a la flota comercial. El objetivo primordial de la maniobra de amarre y fondeo en el golfo es garantizar la seguridad de los trabajadores del mar y evitar accidentes severos en las estructuras de los navíos frente a las hostiles condiciones que se desataron en el Atlántico Sur.
Los capitanes y sus tripulaciones permanecen a bordo de las unidades en condiciones de fondeo seguro, aprovechando la fisonomía natural del Golfo Nuevo que mitiga el impacto de los vientos continentales. Según los reportes oficiales, los barcos deberán aguardar allí de forma estricta a que el frente de tormenta transcurra y se disipe para recibir la posterior autorización de zarpada.
Pronóstico: ¿cuándo se normalizaría la actividad en el mar?
Las perspectivas meteorológicas para la zona indican que el fenómeno climático adverso mantendrá una duración estimada de 48 horas de máxima intensidad. De acuerdo con los modelos de previsión, se proyecta que recién sobre la jornada del sábado comience a registrarse una notable mejoría en las condiciones generales, acompañada por una merma paulatina en la fuerza de las ráfagas de viento. Una vez consolidado el buen tiempo, la flota pesquera abandonará el Golfo Nuevo para reinsertarse de inmediato en las zonas de captura.
