Fallo definitivo: la Cámara Penal de Esquel confirmó la condena por amenazas de muerte en Cholila.
La Cámara Penal de Esquel confirmó de manera mayoritaria la condena a diez meses de prisión de ejecución condicional contra un hombre imputado por el delito de amenazas, a raíz de un violento episodio ocurrido a mediados de 2023 en la localidad de Cholila. De esta forma, el tribunal de alzada desestimó los planteos de la defensa técnica y ratificó la validez de la sentencia obtenida en primera instancia por el Ministerio Público Fiscal.
La defensa del acusado había solicitado la absolución con el argumento de que el fallo condenatorio se fundaba únicamente en la declaración de la víctima, cuestionando además la falta de pericias técnicas complementarias en la recolección de pruebas.
Una discusión de tránsito que terminó en una agresión violenta
La investigación judicial determinó que los hechos ocurrieron durante la noche del 7 de junio de 2023 en Cholila. De acuerdo con la acusación fiscal, el agresor interceptó al denunciante bajo un contexto de extrema hostilidad:
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Daños materiales: El imputado descendió de una camioneta y pateó el vehículo en el que se trasladaba la víctima.
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Intimidación de muerte: Acto seguido, le gritó de forma taxativa la frase “Te voy a cagar a tiros”, elemento que dio origen a la apertura de la causa penal por amenazas.
El debate en el tribunal: el valor probatorio del relato de la víctima
Durante la revisión del fallo, los magistrados de la Cámara Penal de Esquel expusieron criterios dispares, aunque prevaleció la postura mayoritaria alineada con la Fiscalía.
Uno de los jueces votó en disidencia a favor de la absolución aplicando el principio constitucional in dubio pro reo (en caso de duda, a favor del reo), argumentando que, si bien los testigos presenciales confirmaron la existencia de una fuerte discusión entre las partes, ninguno pudo escuchar con precisión la amenaza verbal ni divisar la agresión física al rodado.
Sin embargo, el voto de la mayoría convalidó la condena al considerar que el testimonio del denunciante fue persistente, preciso y coherente a lo largo de todas las etapas del proceso judicial. Los jueces señalaron que tanto los testigos como el propio imputado reconocieron el contexto de violencia en el que se desarrolló el encuentro, un factor clave que terminó por consolidar la credibilidad de la víctima y dejar firme la pena condicional de diez meses.
