La tensión internacional entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo pico tras las duras advertencias lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump
En un mensaje publicado en la red social Truth Social, el mandatario norteamericano advirtió que su país responderá con ataques directos a la infraestructura de la República Islámica ante cualquier agresión a buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
La advertencia de la Casa Blanca y el ataque en la isla de Larak
El mensaje del mandatario estadounidense fijó un giro en la doctrina de represalia militar ante los eventuales ataques marítimos en la región. «De ahora en adelante, cada vez que la República Islámica de Irán ataque un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con misiles, cohetes, drones o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica, incluyendo aquellos ubicados cerca o dentro de la capital, Teherán», aseveró el jefe de Estado.
En forma paralela, la tensión bélica sumó un capítulo directo luego de que la agencia de noticias iraní Tasnim confirmara un ataque estadounidense con misiles sobre la isla de Larak, ubicada en la zona sur del territorio iraní. Si bien las autoridades locales evalúan el alcance de los daños del impacto, el hecho se suma a las advertencias realizadas por el presidente norteamericano durante una rueda de prensa en la Casa Blanca junto al presidente de Líbano, Joseph Aoun. En ese encuentro, la administración estadounidense ratificó que atacará «con mucha fuerza» cualquier punto estratégico donde sospechen que el gobierno persa busque reconstruir o desarrollar armamento atómico.
Teherán desmiente un complejo secreto en el monte Kolang
Frente a las acusaciones de la Casa Blanca sobre la presunta existencia de un sitio atómico no declarado en el monte Kolang (provincia de Isfahán), la diplomacia iraní rechazó las versiones de manera tajante.
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La postura de Irán: El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, sostuvo a través de sus canales oficiales que la totalidad del programa atómico de su país se encuentra plenamente declarado y bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
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Pretexto militar: Desde Teherán calificaron el señalamiento sobre la montaña Kolang Kouh como un «pretexto fabricado para la agresión, la destrucción y el sabotaje».
Pese al endurecimiento de los discursos oficiales y las acciones militares en el Golfo, la Casa Blanca reconoció la existencia de un «diálogo entre bambalinas» entre ambas diplomacias, aunque descartó una cumbre formal de alto nivel hasta que existan condiciones para una reunión con avances concretos.
