El juicio que mantiene en vilo al país por la partida del máximo ídolo popular entra en su etapa más hostil. Las declaraciones cruzadas y las revelaciones sobre los últimos días del «Diez» en la internación domiciliaria de Tigre están desatando un vendaval político y judicial.
En esta oportunidad, Gianinna Maradona rompió el silencio con una crudeza absoluta y apuntó directamente contra la mesa chica que custodiaba a su padre en el lote N.º 45 del barrio privado San Andrés, catalogando al círculo de Matías Morla como una verdadera organización dedicada a manipular al astro futbolístico.
«Morla era el jefe de la banda»: El feroz ataque de Gianinna y las citaciones clave
La tensión entre la familia del campeón del mundo y su último apoderado legal escaló a un punto de no retorno. En declaraciones sumamente explosivas brindadas a los medios, la hija de Claudia Villafañe arremetió sin filtros contra el entorno societario y de asistencia que rodeó a Diego Armando Maradona hasta aquel fatídico 25 de noviembre de 2020. «Morla era el jefe de la banda y manejaba los hilos», sentenció Gianinna con furia, exigiendo además que tanto el exapoderado como Víctor Stinfale y Maximiliano Pomargo se sienten en el banquillo de los acusados para responder por el trágico desenlace de su padre.
En sintonía con este tenso clima, los fiscales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, convocaron a declarar a Maximiliano Pomargo, quien se desempeñaba como asistente personal de Diego y es, además, cuñado de Morla (casado con su hermana Vanesa). El peso de esta comparecencia fue relativizado por los investigadores. Una alta fuente de la causa judicial confió que la declaración de Pomargo «más o menos» aporta luz al debate, agregando de manera tajante: «Para mí son más importantes los peritos y los médicos».
Médicos y psicólogos acorralados: El juicio entra en zona de definiciones
La atención del debate oral y público se traslada ahora a las indagatorias de los profesionales de la salud imputados. Este jueves comparecerá una vez más ante el tribunal el psicólogo Carlos Díaz, uno de los principales señalados en el presunto plan sistemático de abandono. Según informaron allegados al caso, el especialista en adicciones responderá únicamente al cuestionario que elaboren sus propios abogados defensores, Diego Olmedo y Hernán Guaita, buscando desmarcarse de las graves acusaciones que pesan sobre sus hombros.
Díaz no es el único que camina por la cuerda floja. Él y otros siete profesionales de la salud —entre los que figuran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico de cabecera Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermería Mariano Perroni y la jefa de internación domiciliaria de Swiss Medical, Nancy Forlini— enfrentan cargos bajo la carátula de homicidio simple con dolo eventual. Con penas en expectativa que van de los 8 a los 25 años de cárcel, sus destinos están en manos de los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Por cuerda separada, la enfermera Dahiana Gisela Madrid aguarda ser juzgada mediante la modalidad de jurados populares, un proceso que actualmente se encuentra trabado y demorado tras un recurso de recusación presentado contra la jueza María Coelho.
