El tenso cruce entre el mediocampista argentino Leandro Paredes y la joya del fútbol español Gavi sigue sumando capítulos explosivos.
Luego de la batalla campal que protagonizaron durante las celebraciones posteriores a la final del torneo mundialista, el joven futbolista ibérico decidió romper el silencio, bajarle los decibeles a la polémica y enviar un mensaje directo a las autoridades deportivas.
El cruce comenzó con un picante intercambio verbal que escaló rápidamente a los empujones, insultos y gestos desafiantes entre ambos deportistas, mostrando la versión más temperamental de las dos figuras.
La desesperada intervención de la seguridad para evitar una tragedia mayor
La gravedad del tumulto alcanzó tal nivel de tensión que fue necesaria una rápida y drástica intervención de los futbolistas suplentes, los integrantes de los cuerpos técnicos e incluso del personal de seguridad privada. Todos tuvieron que interponerse físicamente sobre el campo para evitar un desmadre aún mayor.
Mientras Leandro Paredes era sujetado a la fuerza por los propios jugadores de la Selección Argentina para prevenir una posible sanción de oficio por parte de la entidad madre del fútbol mundial, el volante de la Selección de España debió retirarse masticando bronca y lanzando gritos desaforados a la distancia.
El impensado pedido de Gavi tras el escándalo con Paredes
Pese a la furia del momento, la figura de la ‘Roja’ tomó la palabra de manera sincera y le restó dramatismo a la posiblidad de un castigo contra el argentino: «No, la verdad es que no creo que tengan que ser suspendidos. Entiendo que no sea una buena imagen para los niños, pero creo que también hay esa parte del fútbol que es un poco más violenta».
«Quizás lo más lógico sería cruzarle en el partido y ya está, pero como te digo, al final todo es fútbol y tiene que ser así siempre» — remarcó Gavi al referirse al encontronazo.
Con estas declaraciones, el futbolista busca cerrar un expediente disciplinario que mantenía en vilo al entorno de la Selección Argentina, prefiriendo saldar las cuentas pendientes únicamente sobre el campo de juego.
