La Municipalidad de Esquel, a través de su Subsecretaría de Espacios Verdes, llevó a cabo un operativo de quema controlada de residuos forestales en el ejido urbano
La medida, ejecutada de manera estratégica durante el periodo invernal, forma parte del programa integral de prevención de incendios de interfase. No obstante, desde el Ejecutivo local remarcaron que el objetivo técnico a mediano plazo es suplantar de forma definitiva el uso del fuego por metodologías de tratamiento sustentables y de aprovechamiento orgánico.
La titular del área, Carolina Lemir, precisó que las maniobras se coordinan junto a un prestador forestal especializado y cuentan con la participación activa de personal altamente capacitado en el manejo del fuego, garantizando la seguridad en el perímetro durante la quema de los excedentes acumulados.
«Estamos trabajando para que en el futuro tengamos otras alternativas que no sean la quema. Pero la escala de residuos forestales que hoy recibe la ciudad es enorme y, de alguna forma, hay que disminuir el riesgo de cara a la temporada de incendios», argumentó Lemir, señalando que mantener grandes volúmenes de material vegetal acopiado representa un peligro crítico durante los meses de verano.
El invierno como ventana segura y el proyecto del Biochar
La funcionaria insistió en la necesidad técnica de realizar estos procedimientos controlados aprovechando los altos índices de humedad invernales. «Claramente la mejor opción es contar con otras alternativas de tratamiento de residuos forestales, pero hoy es mucho más peligroso tener el residuo acumulado que realizar una quema controlada como medida de prevención», sostuvo.
Para revertir de forma paulatina esta práctica, el municipio cordillerano trabaja en conjunto con la Secretaría de Bosques de la Provincia y una mesa de trabajo forestal interinstitucional. En ese sentido, Lemir adelantó que se encuentran analizando la viabilidad de proyectos tecnológicos vinculados a la producción de biochar (biocarbón), un material poroso obtenido a partir de la descomposición térmica de la biomasa vegetal que permitiría reconvertir los desechos de poda en un mejorador de suelos y capturador de carbono.
Aumento del volumen de poda: Entre 5 y 6 camiones diarios
Desde la Subsecretaría de Espacios Verdes aclararon de forma tajante que los materiales sometidos al fuego corresponden de manera exclusiva a residuos forestales y bajo ningún punto de vista a desechos domiciliarios o urbanos. «Se trata de poda urbana, de la limpieza realizada este año en el arroyo y de ramas que muchos vecinos acercan por sus propios medios cuando realizan tareas de poda en terrenos con vegetación. No son residuos urbanos», enfatizó la funcionaria.
La magnitud del desafío logístico para el tratamiento de la biomasa quedó expuesta en las estadísticas del predio municipal: mientras que habitualmente ingresan un promedio de tres camiones diarios con ramas, durante los meses de invierno el flujo se duplica, alcanzando picos de entre cinco y seis camiones por día, lo que fuerza a las autoridades a agilizar los mecanismos de reducción de volumen.
