Drama en Comodoro: vecinos del Kilómetro 18 caminan hasta 7 kilómetros por falta de transporte.
Una crítica situación atraviesan las familias del barrio Kilómetro 18 en Comodoro Rivadavia, donde la precariedad del servicio de transporte público ha dejado a cientos de ciudadanos en una situación de aislamiento. Vecinos del sector denunciaron que deben caminar hasta siete kilómetros diarios para acceder a una parada de colectivo, enfrentando condiciones climáticas adversas, oscuridad y riesgos de seguridad, especialmente durante las frías jornadas invernales.
Un servicio insuficiente para cientos de familias
Según detalló Raquel Schmit, referente barrial, el sector cuenta con una población de entre 150 y 200 familias que dependen de una única línea de transporte (Patagonia Argentina), la cual presenta frecuencias escasas y un recorrido limitado que no logra integrar al barrio con otras zonas estratégicas del norte de la ciudad.
El impacto de esta carencia es transversal:
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Educación: Estudiantes secundarios y universitarios deben iniciar sus trayectos a pie en la oscuridad de la madrugada.
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Salud: La imposibilidad de contar con transporte temprano impide que los vecinos lleguen a tiempo a los turnos médicos asignados.
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Trabajo: Los horarios actuales del servicio, que inician recién a las 07:00, dejan sin alternativas de movilidad a quienes deben cumplir con jornadas laborales tempranas.
«A mí me parte el alma tener que ver a las 6 de la mañana, en la oscuridad, a un padre con un niño salir caminando urgente para tomar el colectivo. Es muy triste verlos caminar en el viento y el invierno», manifestó Schmit.
Un barrio a la espera de servicios básicos
La problemática del transporte es solo la punta del iceberg de un reclamo vecinal mucho más amplio. Los residentes de Kilómetro 18 denuncian el abandono estatal en áreas críticas para el desarrollo de la vida comunitaria. Entre las demandas más urgentes se encuentran:
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Infraestructura: Falta de alumbrado público y deficiencias en la conectividad vial.
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Recolección de residuos: El barrio aún carece de un sistema regular de saneamiento.
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Servicios básicos: Persisten dificultades para el acceso garantizado a agua y energía eléctrica.
«Mandamos notas, pero las respuestas son pocas o nada. Los tiempos del Ejecutivo y de los concejales no son los tiempos de los vecinos; nosotros necesitamos esto ahora», sentenció la dirigente.
El reclamo se unifica en la zona norte
Ante la falta de respuestas individuales, los vecinos del Kilómetro 18 se han sumado a una mesa de trabajo conjunta con otros barrios de la zona norte, como René Favaloro y Kilómetro 17. El objetivo común es presionar para que, en las próximas licitaciones del sistema de transporte público, se contemplen obligatoriamente recorridos que integren a los barrios periféricos.
La lucha es clara: los vecinos exigen un cambio estructural que ponga fin a las caminatas extenuantes y garantice un derecho fundamental, como es la movilidad urbana, en una zona que sigue esperando por servicios esenciales para el crecimiento.
