Nuevas escaladas en el conflicto entre Rusia y Ucrania provocaron la muerte de al menos diez personas tras intensos ataques aéreos registrados durante las últimas horas
Las ofensivas combinaron el uso de misiles balísticos y enjambres de drones, impactando tanto en infraestructura civil como en instalaciones logísticas de ambos países.
Impactos en la periferia de Kiev y visita diplomática
En territorio ucraniano, las autoridades confirmaron la muerte de al menos siete personas tras una oleada de ataques rusos con misiles balísticos y drones. Las explosiones afectaron principalmente la localidad de Boryspil, en las afueras de la capital, generando severos destrozos en almacenes, vehículos, áreas residenciales y una estación de servicio.
El ataque se produjo de manera simultánea a un encuentro que mantenía el presidente Volodímir Zelenski con veteranos de guerra, en el que participaba el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johan Wadephul, de visita oficial en el país.
Ataque en Krasnodar e informe militar de Moscú
Por su parte, la gobernación de la región rusa de Krasnodar informó la muerte de tres personas —entre ellas dos menores de edad— tras un ataque con drones perpetrado por las fuerzas ucranianas sobre el distrito de Yeisk.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Defensa de Rusia afirmó haber interceptado y destruido más de 440 drones enemigos durante la noche. Sin embargo, se reportaron impactos sobre una refinería de petróleo y depósitos comerciales en la región de Samara. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre el constante incremento en las cifras de víctimas civiles a raíz de la intensificación de las incursiones aéreas.
