El Palacio de Hacienda ingresó a una zona de extrema turbulencia financiera al activarse el calendario de vencimientos de deuda en pesos más exigente de la gestión.
La Secretaría de Finanzas, conducida por Federico Furiase bajo la órbita del Ministerio de Economía, deberá articular una compleja estrategia para afrontar compromisos que ascienden a la astronómica cifra de $27 billones durante el curso del mes de octubre, en un contexto marcado por la reciente suba en las tasas de interés.
A partir de un informe de la consultora Wise Capital, el mercado observa con máxima expectativa la batería de bonos e instrumentos que presentará el equipo económico este mismo viernes para la primera licitación del próximo miércoles.
La primera prueba de fuego y el cuello de botella a fin de mes
El exigente cronograma financiero del Tesoro Nacional estará divido en dos momentos críticos de alto impacto para las reservas y la emisión:
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Primer test del 15 de octubre: El Palacio de Hacienda enfrentará un vencimiento de $4,86 billones en bonos a tasa fija de renovable resolución.
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Gran paredón del 30 de octubre: Hacia el cierre del mes se concentra la mayor presión financiera con $22,13 billones, repartidos entre títulos ajustables por CER, bonos dólar linked y letras de tasa fija.
El elevado volumen a liquidar a fin de mes responde en gran medida a la postergación previa a 30 días de letras dólar linked. Ante la magnitud de los compromisos, los analistas de mercado descuentan que el Tesoro y el Banco Central avanzarán en canjes de deuda preventiva para aliviar el perfil de vencimientos.
La estrategia de Finanzas: tasas cortas y el congelamiento del AO29
Para sostener el apetito de las colocaciones, la Secretaría de Finanzas ha optado en las últimas operaciones por licitar instrumentos de corto plazo frente al reacomodamiento al alza de las tasas del mercado. Los inversores aguardan precisiones para determinar si la autoridad financiera mantendrá esta pauta en el nuevo menú de opciones.
En paralelo, en el ámbito financiero se da por descontado que la Secretaría de Finanzas mantendrá congelada la subasta del AO29, el bono denominado en dólares que aún dispone de un margen de emisión autorizado por US$ 800 millones. De esta manera, el equipo económico busca evitar presiones sobre la brecha cambiaria mientras refinancia el abultado stock de deuda en moneda nacional.
