En el marco de las celebraciones por su cumpleaños número 81, el reelecto presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se pronunció sobre la salida de su rival electoral, Flávio Bolsonaro, quien arribó a los Estados Unidos tras eludir los requerimientos del Supremo Tribunal Federal (STF). El mandatario cuestionó la actitud del senador y consideró que su salida del país evidencia culpabilidad frente a los expedientes judiciales que afronta.
Las declaraciones de Lula tuvieron lugar en Brasilia frente a una multitud de militantes del Partido de los Trabajadores (PT) que se concentraron frente a la residencia presidencial para festejar el aniversario natal del jefe de Estado.
«Quien no debe, no teme. Quien sale escondido de su país, debe alguna cosa. Ese acto de salir de Brasil es vergonzoso. Yo tuve muchas invitaciones para salir del país o ir a embajadas y decidí entregarme porque quería probar mi inocencia», aseveró Lula da Silva ante los medios.
Cuestionamientos a la familia Bolsonaro y promesas de gestión
El mandatario brasileño contrapuso su trayectoria con la actitud adoptada por el legislador del Partido Liberal (PL):
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Contraste con su situación judicial: Lula recordó los 580 días que permaneció encarcelado en el marco de la causa Lava Jato —cuyas condenas fueron posteriormente anuladas por la Justicia— para señalar que Flávio Bolsonaro debió haber permanecido en territorio brasileño para ejercer su defensa técnica ante los tribunales.
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Duras críticas al espacio conservador: El jefe de Estado arremetió contra el estilo comunicativo del entorno de Jair Bolsonaro, señalando la falta de compromiso con la verdad y criticando la alineación directa de la familia con la política exterior de Washington.
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Compromiso de gobierno para el nuevo mandato: En un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, el mandatario prometió trabajar «24 horas al día» para concretar «el mejor mandato que un presidente haya hecho en la historia del país» durante su próximo período de gobierno.
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Festejos e impacto político: La jornada de festejos por los 81 años del líder del PT sirvió como plataforma para ratificar la consolidación del espacio oficialista tras la victoria en el balotaje presidencial.
El cruce entre ambos dirigentes intensifica la polarización en la escena política sudamericana, mientras las autoridades judiciales de Brasilia evalúan los pasos a seguir tras la llegada del senador a territorio estadounidense.
