Desde CEGLA advierten límites en el derrame energético, reclaman seguridad jurídica y proponen un fondo anticíclico.
En un escenario donde el desarrollo de Vaca Muerta concentra las mayores expectativas de inversión y crecimiento para la Argentina, referentes de la propia actividad reconocieron los límites que enfrenta el sector energético para traccionar por sí solo la reactivación general.
Petróleo y gas: qué inversiones se esperan y cómo pueden impulsar la economía según el sector
El presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA), Pedro Cascales, analizó las perspectivas de inversión hacia 2027 y sostuvo que, si bien los mega directos demandarán bienes,servicios e infraestructura vial, ferroviaria y de comunicaciones, ningún rubro por sí solo logrará revertir la crisis. “No creo que un solo sector —sea campo, minería, petróleo o gas— va a ser el que salve a la economía”, aseveró con contundencia.
El gas licuado de petróleo (GLP) es un insumo crítico que abastece al 40% de la población del país —unos 20 millones de personas que lo utilizan para calefaccionarse, cocinar y calentar agua—. No obstante, los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC reflejan una marcada disparidad entre la extracción energética y la economía real: mientras en agosto la explotación de minas y canteras creció 11,1% interanual, la economía general cayó 1,7%, la industria retrocedió 3,2%, el comercio un 3,5% y la construcción un 2,5%.
En septiembre, en tanto, la minería volvió a crecer 7,1% interanual mientras la industria manufacturera cayó 1,8%, demostrando que el avance extractivo aún no compensa la recesión en las ramas que generan más empleo formal.
Incertidumbre electoral, riesgo país elevado y el reclamo de un fondo anticíclico
Respecto del impacto del calendario electoral de 2027 sobre las inversiones, Cascales confió en que los planes a largo plazo continuarán su ejecución sin ralentizarse, aunque advirtió que la verdadera incógnita pasa por el bolsillo de los ciudadanos y el freno de la inflación.
Tras marcar un 1,9% en septiembre y estimarse un 1,8% para octubre según el REM del Banco Central, la desaceleración muestra pisos difíciles de perforar. A este panorama se suma el encarecimiento del crédito por la suba del 30% en el riesgo país durante octubre —superando los 900 puntos básicos—, un factor determinante para proyectos que exigen desembolsos multimillonarios con plazos de recupero a décadas.
Por último, el titular de CEGLA apuntó contra la presión tributaria del Estado nacional, provincial y municipal: “Le pedimos que nos saque una mano de encima más que nos dé una mano, que no nos cambien las reglas de juego ni pongan cargas impositivas o burocráticas que inviabilicen los negocios”.
En ese marco, propuso crear un fondo anticíclico alimentado por los ingresos extraordinarios de Vaca Muerta para amortiguar los vaivenes internacionales del precio energético, dar estabilidad de costos a las industrias y utilizar esos recursos para rebajar los impuestos que gravan los combustibles en la Argentina.
