Aranguren: Venezuela no afecta el desarrollo de Vaca Muerta y Argentina busca duplicar su producción.
El exministro de Energía y exCEO de Shell, Juan José Aranguren, aseguró que la crisis política y económica de Venezuela no representa un obstáculo para el desarrollo de Vaca Muerta ni para la producción petrolera argentina. En declaraciones a Radio Mitre, explicó que el mercado global se rige principalmente por la oferta y la demanda, más que por los conflictos geopolíticos, y que Argentina tiene sus propios desafíos internos para consolidar su política energética.
Según Clarín, Aranguren destacó que el petróleo venezolano es pesado y requiere procesos adicionales de dilución y refinación, lo que lo diferencia del crudo argentino y evita una competencia directa.
El mercado global y los factores de ajuste
“El mercado no se ajusta tanto por cuestiones políticas, sino por la oferta y demanda”, afirmó Aranguren. Recordó que en los últimos años hubo eventos relevantes como el bombardeo a instalaciones nucleares en Irán, la invasión de Rusia a Ucrania y los conflictos en Gaza. Sin embargo, el precio del crudo se mantuvo relativamente bajo debido a la ralentización del crecimiento de China y al avance de las energías renovables.
“El mercado global está sobreofertado. En otras épocas habría reaccionado al alza por conflictos geopolíticos, pero hoy se mantiene en valores bajos”, agregó.
Producción argentina y objetivos de expansión
Aranguren detalló que Argentina produce actualmente 850.000 barriles diarios, de los cuales 550.000 se destinan al mercado interno y 300.000 se exportan. El objetivo es alcanzar una producción de 1,5 millones de barriles por día.
Cada 100.000 barriles exportados representan una factura de US$ 2.500 millones, lo que contribuye a mejorar la balanza comercial energética y a la estabilidad macroeconómica. “Tenemos que ser eficientes en costos y mantener una política energética que permita aumentar las exportaciones en beneficio del país”, subrayó.
Diferencias con el crudo venezolano
El exfuncionario explicó que el petróleo venezolano es pesado y necesita ser diluido para su transporte y refinación. Comparó que mientras el Brent cotiza a US$ 40 por barril, el petróleo de Vaca Muerta se ubica entre US$ 58 y US$ 60, lo que evidencia que no existe competencia directa entre ambos productos.
Producción en Venezuela y su deterioro
Aranguren recordó que la producción petrolera venezolana se desplomó desde comienzos del siglo XXI. “Al inicio de los años 2000, el país producía alrededor de 3,5 millones de barriles diarios. Hoy apenas alcanza el millón de barriles por día”, señaló, atribuyendo el deterioro a las expropiaciones durante el chavismo y a la falta de inversión sostenida en la industria.
Agregó que empresas extranjeras como Chevron y Repsol continúan asociadas con PDVSA, aunque muchas veces venden crudo a precios que no reflejan valores de mercado. “Si Venezuela vuelve a invertir, la recuperación no ocurrirá en uno o dos años, sino en el largo plazo”, concluyó.
Relación con YPF y política energética
Aranguren reconoció que conoce a Horacio Marín, actual CEO de YPF, y valoró la gestión de la compañía. “Visitamos las instalaciones de YPF, se están haciendo las cosas muy bien. La política energética argentina, a partir de la reformulación de la Ley de Hidrocarburos establecida por la Ley de Bases, está generando la posibilidad de transformar nuestros recursos en reservas”, opinó.
Añadió que la evolución de las exportaciones permitirá consolidar la salud de la macroeconomía local y que el desafío es sostener una política energética eficiente y de largo plazo.
Aranguren insistió en que la situación de Venezuela no complica el desarrollo de Vaca Muerta. Para Argentina, el reto pasa por aumentar la producción, consolidar las exportaciones y mantener una política energética que garantice estabilidad macroeconómica. La mirada está puesta en duplicar la producción y aprovechar el potencial del yacimiento neuquino como motor de crecimiento nacional.




