Alejandro Díaz, CEO de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, analizó el impacto del flujo de capitales norteamericanos, las exportaciones récord de petróleo y minerales, y las claves del acuerdo bilateral ARTI para la competitividad del país.
La relación económica entre la Argentina y los Estados Unidos atraviesa un período de fuerte dinamismo respaldado por métricas históricas de comercio e inversión. Según datos detallados por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), el gigante norteamericano se consolidó como el primer inversor extranjero directo en el país y el segundo destino de las exportaciones nacionales.
En un análisis sobre el entramado productivo y la coyuntura bilateral, el CEO de AmCham, Alejandro Díaz, subrayó el volumen que representan las firmas asociadas a la entidad:
«En conjunto, nuestras compañías socias aportan cerca del 28% del PBI, el 39% de la recaudación fiscal, el 45% de las exportaciones y el 35% de las importaciones, y generan más de 420.000 empleos directos y más de 4 millones indirectos», afirmó Díaz en declaraciones periodísticas.
Radiografía de las inversiones y el comercio bilateral
Las cifras oficiales ratifican el rol dominante de los capitales norteamericanos en el mercado local. A marzo de 2026, el stock de inversión extranjera directa (IED) proveniente de Estados Unidos alcanzó los USD 35.310 millones, representando el 18% del total nacional. Durante el primer trimestre del año, casi la mitad de los nuevos flujos de capital que ingresaron a la Argentina (USD 809 millones sobre USD 1.794 millones) tuvieron origen estadounidense.
En materia de intercambio comercial, la balanza registró un saldo favorable para el país entre enero y septiembre de 2026:
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Exportaciones a América del Norte: Crecieron un 34,6% interanual hasta alcanzar los USD 9.474 millones, generando un superávit para la Argentina de USD 2.786 millones.
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Sectores clave: El petróleo crudo y el oro explicaron cerca de la mitad de los envíos al mercado estadounidense, seguidos por la carne bovina, el aluminio, la minería de litio y la siderurgia.
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Importaciones de insumos: La Argentina adquiere principalmente bienes de capital, productos farmacéuticos e insumos químicos para abastecer el proceso productivo interno.
Avances institucionales y el marco del ARTI
El mapa geopolítico y comercial se reconfiguró a partir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco (ARTI) en febrero de 2026, profundizado con protocolos adicionales de trato preferencial y la incorporación del país a la iniciativa Pax Silica para cadenas de suministro informáticas y minerales críticos.
Al ser consultado sobre el impacto de las fluctuaciones políticas o las elecciones de medio término en Estados Unidos, el titular de AmCham enfatizó la estabilidad del vínculo a largo plazo:
«La relación entre la Argentina y los EE.UU. tiene una historia que trasciende a los gobiernos de turno», aseveró Díaz, agregando que «el valor de la relación bilateral excede a las compañías norteamericanas e involucra a todo el entramado de negocios del país».
Asimismo, respecto de las condiciones necesarias para capitalizar este flujo de inversiones —que según relevamientos privados acumuló anuncios por USD 164.500 millones en los últimos cuatro trimestres—, el ejecutivo remarcó los desafíos pendientes en materia de competitividad interna:
«Un acuerdo abre la puerta, pero aprovecharlo depende también de lo local: un sistema tributario más simple, mejor infraestructura y logística y menos trabas para exportar», concluyó.
