A un mes de cerrar las sesiones ordinarias, el oficialismo enfrenta resistencia en la Cámara Alta.
A menos de un mes del cierre del período de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, la Casa Rosada atraviesa severas dificultades para consolidar los respaldos necesarios en el Senado y avanzar con la suspensión o eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Traba en el Senado, alianzas condicionadas y alerta del calendario electoral
Con la vista puesta de forma estratégica en los comicios presidenciales de 2027, la iniciativa oficial ingresada en abril continúa empantanada en la Cámara Alta. El margen de acción se volvió extremadamente estrecho: La Libertad Avanza cuenta con apenas 21 senadores propios y requiere alcanzar el piso de 37 bancas para aprobar la reforma electoral, lo que exige sumar como mínimo 16 voluntades de bloques aliados y provinciales.
A la complejidad del poroteo se adiciona la advertencia formal formulada por la Cámara Nacional Electoral respecto a la necesidad de sancionar cualquier modificación normativa con suficiente margen de previsibilidad ante la proximidad del cronograma 2027.
Frente a la parálisis parlamentaria, la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, decidió no intervenir en las tratativas directas bajo el argumento de que el debate se encuentra atravesado por la rosca política territorial de cada distrito.
Ante esta postura, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las gestiones directas con los gobernadores dialoguistas para intentar transformar acuerdos de gestión en respaldos legislativos. De acuerdo con las estimaciones de la Casa Rosada, el oficialismo habría logrado comprometer de manera preliminar 11 de los 16 votos requeridos, aunque persiste el desafío de articularlos en una mayoría efectiva antes de la finalización del período ordinario.
Resistencias de la UCR y el PRO, y las duras condiciones de las provincias
El principal escollo para las pretensiones gubernamentales radica en las bancadas aliadas tradicionales. En el bloque de diez senadores de la Unión Cívica Radical (UCR) existe una profunda división: mientras mandatarios como Juan Pablo Valdés (Corrientes), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Leandro Zdero (Chaco) respaldan la suspensión —pudiendo aportar los votos de Eduardo Vischi, Mercedes Valenzuela, Eduardo Galaretto, Silvina Schneider y eventualmente el correntino Carlos «Camau» Espínola—, otros sectores marcan una férrea oposición.
Los senadores Maximiliano Abad,Daniel Kroneberger y Flavio Fama rechazan eliminar las PASO, al tiempo que el gobernador mendocino Alfredo Cornejo mantiene en suspenso la postura de los senadores Rodolfo Suárez y Mariana Juri a la espera de garantías sobre la candidatura de Luis Petri en su provincia. En una posición similar de resistencia se ubica la santafesina Carolina Losada,mientras que los tres senadores del PRO (Martín Goerling Lara, Andrea Marcela Cristina y María Victoria Huala) defienden la continuidad de las primarias.
Las esperanzas del oficialismo se desplazan hacia un heterogéneo grupo de mandatarios provinciales. Gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), Martín Llaryora (Córdoba) e Ignacio Torres (Chubut) podrían facilitar seis voluntades mediante los senadores Julieta Corroza, Guillermo Andrada, Natalia Gadano, José Carambia, Alejandra Vigo y Edith Terenzi.
No obstante, el apoyo sigue condicionado a reclamos concretos: el salteño Gustavo Sáenz vincula el voto de Flavia Royón al Presupuesto 2027 y a la licitación del ferrocarril Belgrano Cargas; mientras que el misionero Hugo Passalacqua supedita la inclinación de Carlos Arce y Sandra Decut a respuestas sobre la desregulación de la yerba mate y el financiamiento de las rutas nacionales 12 y 14.
En contraposición, el tucumano Osvaldo Jaldo ya adelantó su rechazo definitivo, apartando del cálculo oficial a las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, mientras que los respaldos políticos de gobernadores como Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Carlos Sadir (Jujuy) no suman bancas propias directas en la Cámara Alta.
