Una verdadera jornada de violencia fuera de control empañó por completo lo que debía ser la máxima fiesta del fútbol comodorense.
En un final caótico cargado de tensión extrema, la apasionante definición deportiva quedó tapada por una violenta gresca generalizada entre futbolistas, expulsiones masivas y la irrupción sin control de los hinchas al campo de juego que obligó a una inmediata intervención policial.
Escándalo y piñas en el clásico de Comodoro Rivadavia
En el plano estrictamente deportivo, Jorge Newbery se quedó con una victoria trascendental al imponerse por 1-0 sobre Huracán en el Estadio Municipal gracias a la solitaria conquista convertida por el delantero Franco Domínguez. Sin embargo, la algarabía del «Lobo» terminó empañada por el brutal escándalo y piñas en el clásico de Comodoro Rivadavia desencadenado a pocos minutos del pitazo final. La tensión acumulada sobre el césped estalló en corridas, agresiones cruzadas y la descompensación absoluta de la seguridad.
Durante el segundo tiempo, el ambiente ya se encontraba caldeado al punto de que el árbitro del encuentro mostró tres tarjetas rojas directas: Maximiliano Benito y Enrique Blanco en Huracán, y Lucas Villalba en las filas de Jorge Newbery, dejando a ambos equipos golpeados disciplinariamente.
Invasión de hinchas, trompadas a la vista e intervención policial
El momento de mayor dramatismo se vivió cuando integrantes de la hinchada de Huracán único público habilitado para presenciar el partido en las tribunas saltaron los cercos e invadieron el terreno de juego en medio de los incidentes entre los planteles. La Policía provincial debió ingresar de urgencia al campo para intentar frenar los enfrentamientos y resguardar a los deportistas.
En los videos registrados desde las gradas se observan violentas secuencias de pugilato. En una de las imágenes más virales se distingue con claridad a un futbolista del «Globo», identificado con la camiseta número 8, asestándole un certero golpe de puño en el rostro a un rival de Newbery. Pese a que los tres puntos quedaron en manos del conjunto aeronáutico, el clásico quedó marcado una vez más por deplorables hechos de violencia.
