El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, rechazó las propuestas internacionales para crear una zona de amortiguación de 40 kilómetros entre las fuerzas ucranianas y rusas.
Aseguró que esa idea no refleja la realidad de la guerra moderna, marcada por la tecnología de drones y ataques a larga distancia. La información fue extraída de BBC.
En una conferencia de prensa, el mandatario ucraniano fue contundente:
“Solo quienes no comprenden el estado tecnológico de la guerra actual proponen una zona de amortiguación”, declaró.
La iniciativa, impulsada por líderes europeos y mencionada en un informe de Político, pretendía establecer un área desmilitarizada como paso hacia un alto el fuego o un acuerdo de paz a largo plazo.
Sin embargo, Zelensky afirmó que esa “zona gris” ya se da de facto debido a la amenaza permanente de los drones. “Hoy en día, nuestras armas pesadas se encuentran a más de 10 kilómetros de distancia entre sí, porque todo es atacado por drones”, sostuvo.
El temor a una cesión de territorio
El presidente ucraniano también advirtió que aceptar esa propuesta implicaría ceder parte del territorio. “Si Rusia quiere distanciarse más de nosotros, puede retirarse a las profundidades de los territorios temporalmente ocupados de Ucrania”, enfatizó.
Según Zelensky, Moscú no busca un acuerdo real, sino ganar tiempo. “Rusia no está preparada para la diplomacia, lo único que quiere es retrasar el final de la guerra”, remarcó.
Europa endurece su postura tras nuevos ataques
La tensión escaló tras uno de los mayores ataques aéreos desde el inicio de la guerra: Rusia lanzó 629 drones y misiles contra Kyiv, causando 23 muertes y graves daños. Dos misiles impactaron cerca de las oficinas de la Unión Europea en el centro de la capital.
Líderes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron condenaron los ataques y afirmaron que aumentarán la presión sobre Rusia.
Macron advirtió que si Putin no acepta las conversaciones en los plazos fijados, “demostraría una vez más que ha engañado al presidente Trump”. Merz, por su parte, reconoció que la guerra podría extenderse “muchos meses más”.
El bloqueo diplomático
Mientras tanto, el jefe de gabinete de Zelensky, Andriy Yermak, mantuvo reuniones en Nueva York con emisarios estadounidenses como el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance.
Yermak admitió que, aunque Ucrania valora las iniciativas de paz impulsadas por Washington, “Rusia las está bloqueando todas”.
Por su parte, la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, advirtió que los ataques rusos constituyen una “escalada deliberada” y pidió garantías de seguridad “sólidas y creíbles” para Ucrania.
Desde Moscú, la portavoz María Zakharova rechazó estas propuestas, asegurando que solo buscan “contener a Rusia” y reclamó que cualquier acuerdo de seguridad debe considerar los intereses rusos.
Un panorama incierto
Con el endurecimiento de Rusia y el retroceso de las posibilidades de una cumbre con Vladimir Putin, las esperanzas de un acuerdo de paz inmediato parecen diluirse. Europa y Estados Unidos mantienen la presión diplomática, pero Ucrania insiste en que cualquier negociación no puede implicar la cesión de su territorio.