En un contexto de creciente escalada militar en el Caribe, el presidente venezolano Nicolás Maduro hizo un llamado a una «vigilia permanente» para defender la soberanía del país ante lo que considera una amenaza inminente por parte de Estados Unidos.
La convocatoria se produce mientras el presidente Donald Trump afirmó tener ya determinados los próximos movimientos de su gobierno respecto a Venezuela y el tráfico de drogas en la región. Según la información de la agencia La Nación, de la cual se extrae este reporte, la tensión ha ido en aumento con el despliegue de buques militares estadounidenses.
La Respuesta de Trump y el Despliegue Militar
Desde Washington, el presidente Trump aseguró este viernes que su administración ha logrado «progresos» en relación a Venezuela y la lucha contra el narcotráfico en el Caribe, aunque se abstuvo de revelar detalles específicos sobre los próximos pasos. Esta declaración coincide con el incremento de la presencia militar estadounidense en aguas cercanas a Venezuela, que incluye el despliegue del portaaviones ‘USS Gerald R. Ford’ y operaciones contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas, operaciones que según reportes han dejado más de 70 muertos.
Las Denuncias Internacionales por Violaciones a DDHH
La situación ha generado preocupación a nivel internacional. Tanto Naciones Unidas como los gobiernos de Venezuela y Colombia han denunciado estas operaciones como «asesinatos extrajudiciales», señalando que muchas de las víctimas serían pescadores locales que se encontraban en sus labores habituales. Estas acusaciones contrastan con la postura estadounidense, que justifica las acciones como parte de su lucha contra el narcotráfico internacional en una de las rutas más activas hacia Norteamérica.
El Llamado de Machado a la Desobediencia Civil
Mientras Maduro convoca a la movilización permanente, la líder opositora María Corina Machado emitió un mensaje dirigido específicamente a los funcionarios del Estado venezolano, instándolos a «bajar las armas» cuando «llegue la hora precisa». La ganadora del Nobel de la Paz pidió a los empleados públicos que se insubordinen ante lo que calificó como «barbarie», argumentando que «los que obedecen órdenes infames» no pueden «mirar a los ojos a sus hijos, ni a sus madres». Este llamado refleja la profunda polarización que vive el país sudamericano.




