El sector aceitero, bajo la conducción de Daniel Yofra, inicia una medida de fuerza contra la reforma laboral de Javier Milei
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso busca que la central obrera abandone la negociación y pase a la acción directa en las calles.
Un freno a la reforma laboral en Diputados
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y Desmontadores de Algodón ha decidido pasar a la ofensiva. Ante el inminente debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el gremio convocó a un paro nacional para este jueves. La intención es clara: bloquear los puntos del proyecto oficialista que, según denuncian, desmantelan derechos históricos como las indemnizaciones y el pago de horas extras.
Daniel Yofra, referente del sector, fue tajante al señalar que la movilización callejera no es suficiente frente a la magnitud del ajuste. Para el dirigente, la huelga es la única herramienta capaz de frenar lo que considera «una declaración de guerra» por parte del Ejecutivo hacia la clase trabajadora desde su asunción en 2023.
El reclamo a la conducción de la CGT
La medida de fuerza de los aceiteros no solo apunta al Gobierno, sino que funciona como una fuerte presión interna hacia la Confederación General del Trabajo (CGT). Según informó el medio Radio3cadenapatagonia, Yofra instó a la central obrera a que «reaccione» y se sume a la huelga, criticando la distancia que algunos dirigentes mantienen con la realidad de las bases.
Desde el sector aceitero advierten que el 90% de los trabajadores argentinos se encuentran hoy por debajo de la línea de pobreza. En este contexto, cuestionan que la CGT se limite a negociar aspectos técnicos o aportes sindicales en lugar de encabezar un plan de lucha coordinado que defienda el derecho a huelga y la jornada laboral.
Tensión social y el futuro de los derechos básicos
El escenario para este jueves se perfila de alta conflictividad. Los puntos críticos que menciona el gremio incluyen el fraccionamiento de las vacaciones y la limitación de la capacidad de protesta. Mientras la cúpula de la CGT se reúne para definir su postura oficial, los aceiteros ya marcaron la cancha: consideran que la situación actual es la más crítica de los últimos años y que la pasividad solo profundizará la pérdida de poder adquisitivo y derechos laborales en todo el país.




