Contratos part-time: confirman que debe pagarse sueldo completo si se supera el límite legal.
Un reciente fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT) fijó un criterio clave para los contratos de jornada reducida. La Justicia determinó que, cuando la carga horaria de un trabajo part-time supera los dos tercios de la jornada habitual de la actividad, el empleador está obligado a abonar el salario correspondiente a una jornada completa. La decisión impacta directamente en las relaciones laborales, donde se pactan horarios reducidos, pero en la práctica se exige casi la totalidad del tiempo laboral.
Qué resolvió la Justicia y por qué es un precedente relevante
Según informó Noticias Argentinas, la Sala V de la CNAT aplicó el Artículo 92 ter de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) para resolver la disputa entre una médica de ambulancia y el INSSJP (PAMI).
El tribunal concluyó que el pago proporcional, típico de los contratos part-time, queda sin efecto cuando la jornada superada equivale a más de dos tercios del horario habitual del sector.
La médica cumplía 24 horas semanales, mientras que la jornada estándar de la actividad está fijada en 35 horas. Al exceder el límite de 2/3, la trabajadora tenía derecho a percibir la remuneración completa.
El impacto del umbral de dos tercios en la remuneración
El fallo reafirma que el cálculo salarial no depende exclusivamente de lo pactado contractualmente, sino del tiempo real trabajado.
El criterio judicial establece:
- Si la jornada pactada supera los 2/3 de la jornada habitual,
- el empleador debe abonar el salario equivalente a jornada completa,
- incluso cuando el contrato haya sido firmado como part-time.
La sentencia otorgó a la trabajadora diferencias salariales por $147.593,94 más intereses, reforzando el carácter protector de la LCT y evitando que la figura del trabajo reducido se utilice para limitar derechos laborales.
Un fallo que podría influir en futuros conflictos laborales
La decisión de la CNAT marca un precedente para casos similares, especialmente en sectores donde las jornadas part-time se acercan peligrosamente al horario completo.
Su impacto podría extenderse a múltiples actividades en las que los empleadores pactan contratos reducidos que, en los hechos, no difieren demasiado de las jornadas tradicionales.
El criterio judicial reafirma que la proporcionalidad salarial no puede aplicarse cuando la jornada laboral supera el límite legal previsto, garantizando así una protección efectiva a trabajadores bajo esquemas part-time.




