El gobierno de Nicolás Maduro envió una carta a la organización petrolera advirtiendo que el despliegue militar estadounidense en el Caribe pone en riesgo la estabilidad petrolera mundial y busca derrocarlo.
Venezuela solicitó formalmente a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que intervenga para detener lo que califica como «agresión» por parte de Estados Unidos. La petición se concretó mediante una carta del presidente Nicolás Maduro, leída este domingo durante la conferencia ministerial de la alianza OPEP+, donde alertó que el operativo militar estadounidense en el Caribe amenaza la producción petrolera venezolana y el mercado energético global.
Los términos de la carta de Maduro a la OPEP
Durante la segunda conferencia ministerial 2025 de OPEP+, liderada por Arabia Saudíta y con participación de Rusia, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez leyó la carta presidencial. El documento expresa la esperanza de Caracas de «contar con sus mejores esfuerzos para contribuir a detener esta agresión que se gesta con cada vez más fuerza y amenaza seriamente los equilibrios del mercado energético internacional» .
Maduro advirtió específicamente que el despliegue militar estadounidense pone «en grave peligro la estabilidad de la producción petrolera venezolana y el mercado mundial» . El mandatario venezolano acusó a Washington de pretender derrocarlo y apoderarse de las mayores reservas petroleras del planeta.
El despliegue militar que preocupa a Caracas
El operativo antinarcóticos que Estados Unidos mantiene en el Caribe desde agosto incluye un impresionante dispositivo militar. Según el gobierno venezolano, la presencia estadounidense comprende buques destructores, aviones de combate, miles de efectivos y el portaaviones más grande del mundo.
Venezuela sostiene que estas maniobras no tienen como objetivo real combatir el narcotráfico, sino derrocar a Maduro, cuyo gobierno es considerado ilegítimo por Washington. Esta postura se enmarca en la tensa relación bilateral que mantienen ambos países desde hace años.
Consecuencias en la conectividad aérea
La situación se ha complejizado con las recientes advertencias estadounidenses sobre el espacio aéreo venezolano. El presidente Donald Trump declaró el sábado que el espacio aéreo del país caribeño debía considerarse «cerrado en su totalidad» .
La alerta aérea emitida por Washington la semana pasada ya ha tenido consecuencias concretas: seis aerolíneas suspendieron sus conexiones con Venezuela, y este domingo se sumó la agencia de viajes rusa Pegas Touristik, que volaba con frecuencia a la isla de Nueva Esparta.
Pese a estas suspensiones, Venezuela mantiene por ahora sus dos rutas hacia Rusia -aliado clave del chavismo- operadas por la aerolínea estatal Conviasa. Estos vuelos representan un vínculo crucial para Caracas en medio del creciente aislamiento internacional.
La solicitud de Venezuela a la OPEP marca un nuevo capítulo en la escalada de tensiones entre Caracas y Washington. Mientras el gobierno de Maduro busca internacionalizar el conflicto y presentarlo como una amenaza a la estabilidad energética global, Estados Unidos mantiene su postura de presión sobre el régimen chavista. El desarrollo de esta crisis podría tener implicancias significativas no solo para Venezuela, sino para el equilibrio geopolítico regional y los mercados petroleros internacionales.
La información sobre la carta de Maduro y el contexto del operativo militar fue reportada originalmente por la agencia de noticias DW.




