Final para el barrio Sismográfica: confirman que es inhabitable.
La tragedia geológica en Comodoro Rivadavia ha sumado un capítulo determinante y doloroso. Tras el catastrófico deslizamiento del cerro Hermitte ocurrido el pasado domingo, las autoridades provinciales y municipales confirmaron oficialmente que el barrio Sismográfica no podrá ser recuperado. El diagnóstico técnico es irreversible: el sector ha sido declarado inhabitable, lo que obligará a la demolición total de las viviendas que aún quedan en pie para evitar nuevas desgracias. Entre los vecinos, la noticia ha generado una profunda conmoción y una incertidumbre creciente sobre el futuro de sus hogares.
Demolición confirmada y asistencia transitoria para los vecinos
La visita del gobernador de Chubut, Ignacio Torres, al epicentro del desastre marcó el inicio de una etapa de definiciones complejas. Al confirmarse que el suelo no ofrece garantías de seguridad para la reconstrucción en el mismo sitio, el plan de acción se centrará en la relocalización definitiva de las familias. Mientras tanto, se ha anunciado la implementación de créditos y subsidios destinados a costear alquileres temporales, una medida que busca sacar a los damnificados de los centros de evacuación de manera inmediata.
Según MDZ Online, aunque el compromiso financiero para la construcción de nuevas casas parece estar asegurado, la desconfianza persiste en la comunidad. Las familias temen que la ayuda se diluya con el paso de los meses y que el acceso a la vivienda definitiva se transforme en una promesa de largo plazo, dada la histórica demanda habitacional que arrastra la ciudad petrolera.
El temor de las familias ante la falta de plazos concretos
Los testimonios de quienes lo perdieron todo reflejan una mezcla de alivio por el respaldo estatal y pavor por la burocracia. Rubén Neira, vecino afectado por el derrumbe, expresó en declaraciones radiales que, si bien la presencia de las autoridades trajo algo de calma, los detalles operativos son escasos. La mayor preocupación radica en la sostenibilidad de la asistencia para alquileres; los damnificados exigen garantías de que no serán abandonados a su suerte tras los primeros meses de emergencia.
La incertidumbre también gira en torno al «dónde». Hasta el momento, no se ha especificado en qué terrenos se levantarán las nuevas estructuras ni cuáles serán los plazos para el inicio de las obras. Para una comunidad que ha visto cómo el cerro Hermitte devoraba décadas de esfuerzo en pocos minutos, el tiempo es un factor crítico. La demolición de las casas del barrio Sismográfica no solo borrará estructuras dañadas, sino que marcará el fin de una identidad barrial que ahora busca, entre escombros, un nuevo lugar donde echar raíces.




