El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuó su ritmo de compras en el mercado cambiario este jueves, adquiriendo US$62 millones y elevando las reservas internacionales a US$44.781 millones, la cifra más alta registrada desde septiembre de 2021 y la mayor de la gestión del presidente Javier Milei.
La intervención marca el cuarto día consecutivo de acumulación neta, sumando US$175 millones en la semana.
Según Noticias Argentinas, las compras de esta semana se desglosan en US$21 millones el lunes, US$83 millones el martes, US$9 millones el miércoles y los US$62 millones de este jueves. Este flujo positivo permite al BCRA fortalecer su posición financiera en medio de un escenario complejo, caracterizado por un fuerte vencimiento de deuda en dólares y la necesidad de mantener la estabilidad cambiaria.
La “fase 4” del programa monetario: compras del 5% del volumen diario
El ritmo sostenido de adquisiciones de divisas responde a las nuevas reglas establecidas en la denominada «fase 4» del programa monetario anunciada por las autoridades del BCRA. Este esquema le permite al organismo adquirir hasta un 5% del volumen total diario operado en el mercado de cambios, siempre y cuando las condiciones de mercado lo permitan y sin afectar la estabilidad.
«El monto de ejecución diaria del programa de acumulación de reservas estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios. El BCRA podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado», habían explicado el presidente del BCRA, Santiago Bausili, y el director Federico Furiase. La única excepción en lo que va del año fue el viernes 2 de enero, jornada en la que el balance cerró sin compras netas.
El contexto: un repo de US$3.000 millones y el vencimiento de deuda
La acumulación de reservas se produce en un momento financiero crítico. Este jueves, el BCRA acumuló dólares horas después de que el gobierno nacional confirmara la concreción de un acuerdo de reporto (repo) por US$3.000 millones con un consorcio de seis bancos internacionales. Este financiamiento de corto plazo, con un plazo de 372 días y una tasa del 7.4% anual, tiene como objetivo central proporcionar liquidez para afrontar un compromiso impostergable.
El viernes 9 de enero, Argentina debe honrar un vencimiento de deuda en dólares por un total de US$4.200 millones. Este pago corresponde a bonos emitidos en agosto de 2020 bajo la gestión del expresidente Alberto Fernández, como parte del proceso de reestructuración liderado por el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán. El repo sirve como un puente financiero para cumplir con esta obligación sin desangrar las reservas del BCRA.
Un esquema cambiario actualizado por inflación
La «fase 4» también implicó una actualización del esquema de flotación cambiaria para 2026. A partir de este año, tanto el piso como el techo de la banda en la que opera el dólar se actualizan automáticamente en base al último dato de inflación mensual publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC).
Esta modificación busca dotar de mayor previsibilidad al mercado y anclar las expectativas inflacionarias, al tiempo que le otorga al BCRA un margen de intervención más claro. La combinación de un régimen cambiario más previsible y la acumulación cautelosa de reservas forma parte de la estrategia oficial para consolidar la estabilidad macroeconómica.
Las compras sostenidas del BCRA, que le permitieron batir un récord de reservas de casi tres años, son un dato alentador en un contexto de alta tensión financiera. Sin embargo, el verdadero desafío será sostener esta acumulación más allá del vencimiento de deuda de este viernes, consolidando un sendero de fortalecimiento externo que dé mayor margen de maniobra a la política económica.




