El mercado cripto volvió a encender las alarmas tras una fuerte corrección de Bitcoin, que retrocedió hasta los USD 84.000 y arrastró al resto de las monedas digitales
Bitcoin atraviesa una fase correctiva luego de haber marcado máximos históricos a fines de 2025. La caída no responde a un único motivo, sino a una combinación de:
- Presión macroeconómica internacional, con la Reserva Federal reforzando un mensaje de cautela sobre futuros recortes de tasas.
- Rotación defensiva de los inversores hacia activos refugio como el oro y los bonos de corto plazo.
- Mayor correlación con los mercados de riesgo, lo que debilitó su narrativa de activo desacoplado.
Este cambio de clima redujo el apetito por activos volátiles y golpeó de lleno al ecosistema cripto.
Señales de fragilidad en el corto plazo
En las últimas horas, el mercado dejó indicadores claros de tensión:
- Precio: BTC osciló entre USD 84.400 y USD 89.300, con fuerte volatilidad intradía.
- Volumen: entre USD 170.000 y 200.000 millones en 24 horas, mostrando ventas con alta participación.
- Liquidaciones: más de USD 450 millones en posiciones largas, principalmente en BTC y ETH.
- Open Interest: caída del 6% al 8% en futuros, típica señal de desapalancamiento.
La corrección no solo limpió posiciones especulativas, sino que también arrastró al resto del panel cripto.
Impacto en las principales criptomonedas
El retroceso se extendió a todo el mercado digital:
- Bitcoin: USD 84.167 (-5,95%)
- Ethereum: USD 2.821 (-5,93%)
- BNB: USD 862 (-4,49%)
- Ripple: USD 1,81 (-5,51%)
- Solana: USD 117 (-6,75%)
- Cardano: USD 0,33 (-6,95%)
- Polkadot: USD 1,72 (-6,84%)
- Dogecoin: USD 0,12 (-6,73%)
El mercado total cayó 5,20% en 24 horas, con Bitcoin manteniendo una dominancia del 58,65%.
Qué muestra el análisis técnico
Desde lo técnico, Bitcoin perdió con fuerza el soporte de USD 90.000, una zona clave que había funcionado como piso durante semanas. La ruptura con volumen confirma un deterioro progresivo de la estructura, dejando al mercado atento a nuevas “bandas” de precio que podrían definir el próximo movimiento.
La caída de Bitcoin refleja un escenario donde confluyen factores macro, señales técnicas y un mercado altamente sensible. Los analistas coinciden en que la volatilidad continuará y que las próximas zonas de soporte serán determinantes para evaluar si la corrección se profundiza o si el mercado encuentra estabilidad, según iProup.




