Canasta alimentaria en Chubut: la segunda más costosa de la Argentina.
Chubut se consolidó como la segunda provincia con la canasta alimentaria más cara. Un reciente relevamiento económico ha encendido las alarmas en la Patagonia al confirmar que Chubut se mantiene en la cima de los costos de vida a nivel nacional.
Durante el último mes de diciembre, el gasto necesario para cubrir las necesidades básicas de una familia tipo se disparó, consolidando a la provincia como una de las jurisdicciones donde más cuesta llenar el «changuito». La brecha respecto a otras regiones del país se explica no solo por la inflación, sino también por factores logísticos y una presión fiscal dispar que afecta directamente al mostrador.
Chubut y el podio de los precios más altos
Para que una familia compuesta por dos adultos y dos menores pudiera cubrir su canasta mensual de alimentos y bebidas en diciembre, necesitó un total de $876.576. Esta cifra posiciona a Chubut como la segunda provincia más cara de la Argentina, siendo superada únicamente por Santa Cruz, donde el costo ascendió a $890.350.
El informe «Changuito Federal», elaborado por la consultora Analytica, destaca que los precios en la región patagónica superan con creces a los registrados en el Conurbano bonaerense o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde los valores oscilan cerca de los $795.000. Según ADNSUR, a pesar de que la suba mensual en la provincia fue del 2,3%, el alto piso de precios base genera un impacto más profundo en el bolsillo de los ciudadanos que en otras zonas del país.
Carnes y productos básicos traccionan los aumentos
El rubro de carnes fue, sin lugar a dudas, el principal motor de los incrementos durante el cierre de año. En territorio chubutense, la mayoría de los cortes registraron alzas que se ubicaron entre el 10% y el 15%. Un dato llamativo fue el comportamiento de productos específicos como la carne picada y los huevos; mientras que en gran parte de las provincias del norte estos artículos mostraron estabilidad, en Chubut la docena de huevos trepó un 3,1%.
Asimismo, las galletitas de agua —un termómetro clásico del consumo básico— registraron subas de hasta el 6% en las góndolas locales. Esta dinámica de precios regionales se ve potenciada por los costos de transporte y la lejanía de los centros de producción masiva, lo que termina por encarecer cada producto que llega a los supermercados online y físicos de la provincia.
Diferencias regionales y el factor salarial
Si bien los números de la canasta básica son elevados, los especialistas advierten que la comparación no debe hacerse de forma aislada. En la Patagonia, los salarios del sector privado suelen ser más altos que el promedio nacional, lo que actúa como un amortiguador parcial frente al elevado costo de vida. Sin embargo, para aquellos sectores con ingresos fijos o informales, la situación en diciembre volvió a ser crítica.
El informe concluye que la dispersión de precios entre jurisdicciones responde a una compleja mezcla de estructuras tributarias provinciales y deficiencias en la cadena de distribución. Por ahora, el sur argentino sigue liderando un ranking que nadie quiere encabezar: el de los alimentos más caros del país.




