El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró en enero una recuperación mensual del 2.24%, situándose en 46.57 puntos.
Este incremento interrumpe la caída observada en diciembre de 2025, aunque el indicador aún permanece un 1.72% por debajo del nivel del mismo mes del año anterior. Según Noticias Argentinas.
La mejora, basada en una encuesta nacional realizada por Poliarquía Consultores, refleja un panorama donde los argentinos muestran mayor optimismo sobre sus finanzas personales y su intención de realizar compras importantes, al tiempo que mantienen reservas sobre la situación económica general del país.
Mejora impulsada por la intención de compra de bienes durables
El principal motor del repunte fue un fuerte crecimiento del 9.90% en el subíndice de Bienes Durables e Inmuebles. Este componente mide la predisposición a realizar compras significativas, como electrodomésticos, vehículos o propiedades, lo que sugiere que algunos consumidores están recuperando el ánimo para realizar inversiones mayores en sus hogares.
En paralelo, la percepción sobre la Situación Personal también mejoró, con un aumento del 1.83%. Sin embargo, esta recuperación se vio contrarrestada por una caída del 2.23% en la evaluación de la Situación Macroeconómica. Esta divergencia indica que, mientras las personas sienten cierta estabilidad en sus economías domésticas, persisten dudas sobre el rumbo general de la economía.
Un optimismo con matices regionales y de expectativas
Al desglosar los resultados, emergen diferencias notables. Geográficamente, el Interior del país lideró con claridad la recuperación, con una suba mensual del 7.90%. En marcado contraste, la confianza en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cayó un 1.48%, y en el Gran Buenos Aires se mantuvo prácticamente estable con una leve variación negativa del 0.07%.
Por nivel de ingresos, la confianza creció con más fuerza en los hogares de menores recursos, con un 3.32%, en comparación con el 1.27% de los sectores de ingresos altos. Este dato podría estar vinculado al impacto de políticas sociales o a una base de comparación más baja en períodos anteriores.
El informe también revela una cautela de cara al futuro. Si bien las Condiciones Presentes mejoraron un significativo 7.88%, las Expectativas Futuras retrocedieron un 1.40%. Esta brecha sugiere que, a pesar de percibir una mejora en el presente inmediato, los consumidores mantienen un grado de incertidumbre o pesimismo sobre lo que pueda ocurrir en los próximos meses.
La recuperación de la confianza del consumidor en enero marca una pausa alentadora tras el cierre negativo de 2025. El fuerte impulso en la intención de compra de bienes durables es una señal positiva para el comercio y sectores clave de la economía. Sin embargo, el panorama es complejo y está lejos de ser uniforme. La persistente desconfianza en la macroeconomía, las diferencias regionales y la cautela sobre el futuro indican que el ánimo del consumidor argentino sigue siendo frágil y susceptible a los vaivenes económicos y políticos de los próximos meses.




