La organización ecologista documentó el devastador impacto del fuego en Puerto Patriada y Epuyén, donde las llamas ya consumieron 30.000 hectáreas
La organización ecologista Greenpeace realizó un relevamiento aéreo sobre la zona cordillerana de Chubut, exponiendo imágenes desoladoras de lo que quedó tras el paso del fuego en Puerto Patriada y Epuyén. Las capturas documentan un paisaje gris donde antes dominaba el verde, confirmando una de las peores tragedias ambientales de las últimas décadas para la Patagonia argentina.
Un «cóctel explosivo» que arrasó con 30.000 hectáreas
El impacto no se mide solo en cenizas, sino en cifras alarmantes. Según informó el medio Canal 12web, el fuego ya devoró cerca de 30.000 hectáreas que incluyen bosques nativos, pastizales, plantaciones e incluso viviendas. Desde la organización ambientalista advierten que este desastre es el resultado de una combinación crítica: sequías extremas, vientos intensos y la preocupante expansión de pinos exóticos, que actúan como combustible de alta propagación.
Hernán Giardini, referente de la campaña de Bosques de Greenpeace, fue tajante al señalar que subestimar la crisis climática es una «irresponsabilidad política». El especialista remarcó que la falta de prevención y la presencia de especies no autóctonas transforman cualquier chispa en un incendio incontrolable.
La preocupante falta de recursos y brigadistas
La situación se agrava al analizar la capacidad de respuesta estatal. Actualmente, los trabajadores de Parques Nacionales denuncian que cuentan con apenas 500 brigadistas para custodiar 5 millones de hectáreas, cuando el mínimo operativo debería ser de 700 agentes. Esta carencia de personal, sumada a la necesidad de más aviones hidrantes, deja a la región en una vulnerabilidad extrema.
De acuerdo con datos difundidos por Canal 12web, el contexto climático es el más hostil de los últimos años: las lluvias en la cordillera cayeron un 43% y las temperaturas en enero llegaron a estar 7 grados por encima de la media. Este escenario facilitó que, durante el último verano, la superficie quemada se cuadruplicara en comparación con la temporada anterior, marcando el peor registro en 30 años.
Un ecocidio que pudo evitarse
Para los expertos, lo ocurrido en Puerto Patriada no es un fenómeno natural aislado, sino un «ecocidio anunciado». El 95% de estos incendios se originan por intervención humana, ya sea por negligencia o intencionalidad. La restauración de estos ecosistemas podría demandar más de un siglo, un tiempo que la biodiversidad local no tiene si no se aplican sanciones severas a los desmontes y se incrementa el presupuesto para el manejo del fuego.




