Gendarmería interceptó una encomienda con 461 gramos de droga y permitió su entrega controlada para detener al receptor, que intentó fugarse. El fiscal investiga una posible organización detrás del envío.
En un operativo de vigilancia, la Gendarmería Nacional detuvo a un hombre en Trelew mientras intentaba retirar una encomienda que contenía 461 gramos de marihuana, una cantidad suficiente para armar aproximadamente mil porros. Según Jornada.
El procedimiento comenzó días antes, cuando un control en la ruta 5 de Colón, Entre Ríos, detectó la droga dentro de un micro de larga distancia. Según la información oficial, los uniformados decidieron no incautar la sustancia en ese momento, sino realizar un seguimiento controlado del paquete hasta su destino final para capturar a quien fuera a recibirlo.
La entrega controlada y el intento de fuga frustrado
La operación llegó a su punto álgido la mañana del 16 de enero, cuando Rubén Oscar Hernández se presentó en una sucursal de una empresa de transporte en Trelew para retirar el envío sospechoso. Al firmar el recibo, usó el documento de identidad de otra persona, ya que su nombre no figuraba como destinatario. Fuera del local, su mujer lo esperaba en un vehículo.
En el momento en que agentes de Gendarmería se identificaron y le dieron la voz de alto, Hernández intentó escapar por un playón cercano. Según los informes, fue necesario que tres uniformados intervinieran para reducirlo tras un forcejeo violento, del que quedaron registros en las cámaras de seguridad del lugar. Un cuarto gendarme intentó convencerlo de que no tenía salida. Finalmente, fue detenido y se le secuestró un teléfono celular.
La investigación judicial y los antecedentes del detenido
El pasado viernes, el fiscal federal adjunto Esteban Vega formalizó la imputación por «transporte de estupefacientes» contra Hernández. El juez federal Hugo Sastre ordenó la apertura de una investigación por un año, levantó el secreto bancario del imputado y dispuso el análisis de su teléfono móvil para rastrear posibles vínculos con una organización delictiva mayor. El magistrado también autorizó la revisión del historial de llamadas.
Hernández enfrenta una pena que podría oscilar entre 4 y 15 años de prisión. El fiscal destacó en la audiencia que el acusado tiene dos condenas previas por delitos de drogas, una de ellas del año 2025, que lo dejan declarado como reincidente. Actualmente se encuentra en prisión preventiva por 60 días en la Comisaría Primera de Trelew, a la espera de un cupo en la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson.
Movimientos sospechosos y la versión del imputado
La investigación también arrojó luz sobre los movimientos financieros de la pareja del detenido. Según un informe de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la mujer de Hernández registró, solo entre enero y abril de 2025, ingresos bancarios por más de $23 millones, además de otros $4,4 millones en movimientos de billeteras virtuales. Por el momento, el juez decidió no levantar su secreto bancario, aunque el fiscal advirtió que quedan por investigar posibles cómplices, incluyendo a la mujer, la persona que remitió el paquete y el destinatario original.
Durante la audiencia, Hernández declaró que se dedica a manejar un Uber, a elaborar comida casera y a la sublimación de productos. Negó conocer el contenido del paquete, argumentando que fue a buscarlo por encargo de un cliente que le prestó su DNI. «Esa encomienda no era mía», aseguró, y pidió al juez que considere su situación familiar para poder estar en su casa con sus tres hijos menores. Sin embargo, el fiscal cuestionó su versión: «Si como dice desconocía el contenido de la encomienda, ¿por qué huyó?».




